Los ópticos-optometristas advierten de la importancia de revisar la vista de los niños antes de comenzar las clases y a lo largo del curso escolar para detectar a tiempo posibles problemas visuales que puedan afectar a su día a día en el aula. El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas (CGCOO) recuerda que muchas alteraciones visuales pasan desapercibidas porque los propios menores no son conscientes de que ven mal.
Problemas como la miopía, la hipermetropía, el astigmatismo, el estrabismo o la ambliopía pueden convertir tareas habituales, como leer o seguir las explicaciones de la pizarra, en un esfuerzo añadido. Por ello, los especialistas recomiendan que las familias presten atención a determinadas señales.
Acercarse demasiado a los libros o las pantallas, entrecerrar los ojos, sufrir dolores de cabeza después de estudiar, perderse durante la lectura o tener dificultades para ver de lejos pueden indicar que existe algún problema visual.
Los expertos también aconsejan cuidar los hábitos durante el curso, especialmente ante el uso frecuente de dispositivos electrónicos. Hacer descansos, alternar la visión cercana con la lejana y estudiar con una iluminación adecuada puede ayudar a reducir la fatiga ocular.
Además, el Plan VEO contempla ayudas de hasta 100 euros anuales para gafas o lentillas destinadas a menores de hasta 16 años que cumplan los requisitos establecidos.