Noruega dará su último adiós al rey Harald el próximo 9 de septiembre. La ceremonia principal se celebrará en la catedral de Oslo. El monarca falleció el pasado viernes a los 89 años. Tras el funeral, sus restos serán trasladados a la cripta del castillo de Akershus.
La comitiva fúnebre estará encabezada por el presidente de la Iglesia noruega, Olav Fykse Tveit. También participará la obispa de Oslo, Sunniva Gylver. Así lo recogió el diario noruego VG, que detalló el desarrollo previsto del acto.
El país guardará un minuto de silencio a las 13.00 horas, hora local, el mismo día del funeral. Ese gesto colectivo marcará el inicio oficial de la ceremonia. Antes, la familia real vivirá un momento privado en la capilla del Palacio Real.
A continuación se abrirá la puerta principal del palacio. Desde el castillo de Akershus se dispararán 21 cañonazos en su honor. El féretro será trasladado después en procesión hasta la catedral, acompañado por familiares y representantes públicos.
Tras la ceremonia en la catedral, el cortejo iniciará una segunda procesión hacia el castillo de Akershus. Allí tendrá lugar un acto privado, reservado a la familia real, a otras casas reales europeas y a autoridades noruegas.
El rey Harald será enterrado finalmente en la cripta del castillo. En ese momento, las banderas del país, izadas a media asta desde su muerte, volverán a ondear a máxima altura. El buque real ‘Norge’ hará sonar un silbato como último gesto simbólico de despedida.