La Fiscalía Anticorrupción considera que Jésica Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, debe continuar investigada en la Audiencia Nacional por presuntos delitos de malversación y tráfico de influencias. Al mismo tiempo, deja abierta la posibilidad de tener en cuenta su colaboración con la Justicia a la hora de determinar una eventual pena.
El Ministerio Público se opone así a los recursos presentados por la defensa de Rodríguez, que sostiene que su situación debería quedar resuelta después de haber declarado como testigo durante el juicio del caso Mascarillas.
La Fiscalía recuerda, sin embargo, que aquel procedimiento se centró en Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama, mientras que las actuaciones relacionadas con otras personas continuaron su recorrido en la Audiencia Nacional.
Uno de los puntos clave es precisamente la declaración que Rodríguez realizó como testigo antes de adquirir la condición de investigada. Anticorrupción considera que ese testimonio no impide continuar con las pesquisas, aunque reconoce que podría valorarse posteriormente tanto para determinar su responsabilidad como ante una posible condena.
La investigación también analiza sus contratos con las empresas públicas Ineco y Tragsatec. Según quedó recogido judicialmente, Rodríguez percibió salarios pese a admitir que no acudía regularmente a trabajar y afirmó que Ábalos conocía esta situación.