El VI Barómetro del Consumidor Sénior, elaborado por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, revela que el 75% de los mayores de 55 años cuida su alimentación y cerca de seis de cada diez practican ejercicio de manera habitual. Además, la mitad de este colectivo cumple con chequeos médicos preventivos, evita el consumo de alcohol y tabaco, y respeta las horas de sueño recomendadas.
Los datos del estudio desacreditan la creencia de que las personas sénior acuden asiduamente al médico, puesto que el 81% visita los centros sanitarios en una frecuencia inferior a una vez al mes. Aunque este indicador experimenta un incremento a partir de los setenta años, la inmensa mayoría continúa manteniendo un uso relativamente bajo de los servicios asistenciales básicos.
En contraposición al estereotipo del sedentarismo asociado a la vejez, el informe destaca que el 57% de los mayores realiza actividad física con regularidad, lo cual actúa como un factor protector clave para mejorar la calidad y la esperanza de vida con buena salud.
En el ámbito del bienestar psicológico y social, el 79% de los encuestados afirma sentirse bastante o muy feliz, una percepción positiva que incluso se incrementa con el paso de los años. A esto se añade que el 38% cuida activamente su salud emocional, mientras que la mayoría participa en actividades de índole cultural y social.
Por último, el informe refleja un crecimiento progresivo en el uso de herramientas digitales sanitarias, como la telemedicina, empleada ya por el 28% del colectivo. No obstante, los expertos señalan que el principal desafío actual radica en fomentar un uso más autónomo, frecuente y confiado de estas tecnologías en la vida cotidiana.