Un nuevo estudio publicado en la revista Chinese Medical Journal advierte sobre el preocupante incremento global de la enfermedad renal crónica (ERC) en las mujeres, una patología que afecta de forma desproporcionada a este colectivo debido a vulnerabilidades biológicas específicas y a factores de riesgo metabólicos asociados a una alta carga cardiovascular.
El análisis revela que las mujeres que viven con ERC aumentaron de 188 millones en 1990 a 359 millones en 2021, periodo en el cual las muertes vinculadas a esta afección se dispararon un 181%. Esta tendencia está impulsada de forma determinante por el crecimiento y el envejecimiento de la población mundial, además de por el impacto de patologías como la diabetes, la hipertensión y la obesidad.
Por grupos de edad, las mujeres posmenopáusicas de 50 años o más concentraron casi el 90% de las muertes relacionadas con la ERC en 2021, mientras que las mujeres en edad reproductiva se consolidaron como un segmento de riesgo de crecimiento muy rápido, reflejando incrementos notables en casos de obesidad e ingesta de bebidas azucaradas.
El deterioro de la función renal se tradujo en millones de años de vida ajustados por discapacidad debido a complicaciones cardiovasculares graves como la cardiopatía isquémica o el ictus. Ante esta situación, los investigadores reclaman medidas urgentes como la creación de registros específicos por sexo y políticas públicas orientadas a la salud renal femenina.