El vicepresidente de Colombia, José Manuel Restrepo, explicó que cerca de una docena de países se ofrecieron a colaborar tras el terremoto de magnitud 7,4 de distintas formas con el país sudamericano. Según el funcionario, organismos multilaterales ya han planteado propuestas de cooperación por 1.300 millones de dólares.
Restrepo mencionó a Suecia, Turquía, Estados Unidos, México, Ecuador, Brasil y Suiza entre los países dispuestos a colaborar. Señaló que esa ayuda incluye equipos internacionales de emergencia, asistencia humanitaria y aportaciones económicas. Precisó además que Estados Unidos comprometió 15 millones de dólares para atender la emergencia.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, confirmó este miércoles la salida del primer avión con ayuda humanitaria hacia Colombia. Ese primer vuelo transporta 51 toneladas, dentro de un envío total de cien toneladas repartido en dos aviones.
Bukele explicó que Colombia solo pidió este tipo de suministros para atender a las familias afectadas. Añadió que los equipos colombianos de rescate y personal médico ya están desplegados en la zona. Por eso, según el mandatario, no es necesario por ahora enviar más personal de emergencia desde el extranjero.
El ministro de Defensa mexicano, Ricardo Trevilla, informó del envío de un destacamento militar a Colombia. La orden partió de la presidenta Claudia Sheinbaum y el operativo recuerda al desplegado durante el último terremoto en Venezuela. El envío incluye también toneladas de medicamentos, alimentos y equipos de emergencia.
El balance de fallecidos a causa del terremoto asciende a 240, según han confirmado este miércoles las autoridades colombianas. Se trata de un balance preliminar mientras los equipos de rescate continúan las operaciones para localizar a posibles víctimas de entre los escombros en las zonas afectadas por el terremoto, entre las que destacan las ciudades de Cali, Pereira, Quibdó y Manizales.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha decretado este miércoles tres días de duelo nacional para honrar a las víctimas del seísmo.