¿Qué hace un desvergonzado presidente en pantalón de playa privada y de arena limpia -con un centenar de guardias civiles dedicados a su cuidado integral- del que se acaba de saber por el ex máximo jefe del fútbol español, que Sánchez es el causante de que la Final del Mundial 2030, que conquistó España junto a Portugal, tenga hoy muy serias posibilidades de relegar el Bernabéu (84.000 asientos) por un estadio que se está construyendo a marchas forzadas en Casa Blanca (95.000). Lo ha declarado Luis Rubiales.
¿Qué hacen en el palacio, a tutiplén, y sin merecerlo, Sánchez, Begoña y parte de la jarca de ambos? Él, sordo y ciego. Seguro le azota alguna enfermedad de esas que antaño llamaban de los nervios?
Es el líder de un Gobierno y un partido ahogado en corrupción, 125 investigados por jueces a fecha de hoy, y van a caer muchísimos más… ¿Qué hace este hombre en ese palacio, si ya hasta huele a traición?
¿Con una Ceuta que ha sucumbido a una invasión de inmigración en una batahola inequívocamente diseñada en Rabat, que Trump, decididamente volcado con Marruecos, no reprocha?
Y de camino le sirve como eslogan de las próximas elecciones. Sánchez es su pim pam pum, por chulo. ¿Pero qué pierde él? España, cuyo palacio de La Mareta ocupa ahora, se la refanfinfla. Es un sinvergüenza peligroso. Muy peligroso.
¿Qué hace un tipo así allí?
¿Qué pinta en ese palacete un tipo que ha puesto en peligro, para humillación de España, la final del Mundial de Fútbol de 2030, es decir, cambiar el Bernabéu por un nuevo estadio en Casablanca.
Según ha revelado Luis Rubiales, expresidente de la Real Federación Española de Fútbol, el acuerdo original garantizaba a España el partido inaugural, dos cuartos de final, una semifinal y, sobre todo, la gran final en el Santiago Bernabéu. Marruecos entró sin derecho ni a la inauguración ni a la final. Lo asevera Rubiales.
Hassan de Marruecos quiere mostrar al mundo que su economía está creciendo y que pertecene a los top del planeta.
Rubiales le ha acusado de anteponer su «afán de protagonismo» al interés nacional, mientras la oposición —de PP a Podemos— exige explicaciones por el silencio del Gobierno ante la oferta de Infantino a Marruecos
¿Qué hace comiendo del erario público en la zona de Doñana, un presidente enfangado de heces, que, a sabiendas, sigue en el poder sin presupuestos, además. Y este es ya el tercer año.
Eso es muy nefasto para la economía, cualquier primer ministro europeo, viendo que ni siquiera puede hacer leyes, se habría ido. Este sigue. Es un psicópata.
¿Qué hace en La Mareta, gratis total, un tipo que duerme a pata suelta pese a los muchos muertos de la Dana, del accidente de Adamuz, al que se le quema el centro de España por su estúpida política de impedir el acceso de los lugareños a sus montes, y de beneficiarse de ellos. Como toda la vida.
Es un zumbado sin solución de continuidad.
Si le importara España a este advenedizo presidente, el peor con diferencia, habría convocado elecciones por el bien común. ¿Pero qué le importa eso a él? Está ahorcado al poder, y debe ponerle… Pobres ciudadanos.
No lo quieren, lo insultan y lo abuchean donde va…
Está dejando a España a la altura del betún en la esfera internacional. Ahora se ha peleado con Italia. No deja entrar a los hermanos italianos sin previo control en represalia porque Meloni ha hecho lo mismo con los españoles que van allí.
Pero Meloni tiene un motivo, él, en cambio, es el motivo mismo. Se ha anunciado otra invasión para el 15 de agosto cuando aún no se han ido varios miles de los que entraron el 31 de julio.
Delito de traición
Es muy grave, VOX ha anunciado que emprenderá acciones legales contra él por traición, pero que muy muy grave, la posibilidad de que la Final del Mundial se celebre en Marruecos por su culpa o aquiescencia.
La FIFA ha ofrecido a Marruecos organizar allí La Final en detrimento del Santiago Bernabéu. Esta es la realidad ahora.
Es decir, para congraciarse con el Rey alauita, le cede el protagonismo del Mundial.
Esto hace el mismo presidente inescrupuloso que aún tiene a 8.000 marroquís pululando por las calles de Ceuta, donde ya ha habido violaciones y robos.
No se olvide que, sin encomendarse a nadie, entregó definitivamente el Sahara a Marruecos. No dijo nada. Para disgusto de Argelia. No tiene aliados.
Este presidente, que jamás ganó unas elecciones, sobra. Es muy peligroso. Acabará en la cárcel cuando deje La Moncloa. Hay que vigilarlo. Le atraen los pucherazos.
Esta es la cuestión: ¿Qué tipo de mensajes ocultaría en su móvil y que tiene en su poder de él y Begoña el rey de Marruecos, merced al programa espía Pegasus, hecho por los israelíes?
¿Qué habrá en el maldito móvil que tanto está costando a España por mor de un presidente que ya apesta a traición…?