Los protectores solares en formato stick se han convertido en una opción cada vez más popular por su comodidad y facilidad de transporte, pero su precio puede ser muy superior al de las cremas tradicionales. Así lo refleja un análisis de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que concluye que estos productos ofrecen una protección eficaz siempre que tengan el mismo factor de protección solar, aunque su coste por volumen puede llegar a multiplicarse por cinco.
El estudio evaluó varios protectores solares con factor 50 y 50+, comprobando mediante ensayos de laboratorio que cumplen con el nivel de protección anunciado. Además, los usuarios valoraron positivamente aspectos como su textura, la rapidez de absorción y el hecho de que no dejen residuos blancos sobre la piel, lo que favorece una aplicación más cómoda, especialmente en el rostro.
Sin embargo, la OCU advierte de que estos formatos también presentan algunas limitaciones. Al aplicarse directamente sobre la piel, resulta más complicado extender una capa uniforme y con el grosor adecuado, lo que puede provocar que algunas zonas queden insuficientemente protegidas sin que el usuario lo perciba.
Por este motivo, la organización recomienda utilizar los protectores en stick como un complemento para áreas pequeñas y sensibles, como la cara o el contorno de los ojos, mientras que para cubrir superficies amplias del cuerpo considera más práctico recurrir a las cremas convencionales, que además resultan considerablemente más económicas.