Ceuta salió a la calle este fin de semana para plantar cara al líder de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez, que estuvo acompañado por Vito Quiles, y a una veintena de militantes del grupo neonazi Núcleo Nacional. Tanto Alvise Pérez como los integrantes de Núcleo Nacional acabaron custodiados por la Policía Nacional y escoltados hasta el puerto de la ciudad ante la contundente respuesta vecinal, que los recibió con abucheos, cánticos de unidad y reproches por intentar sacar rédito político de la crisis migratoria que atraviesa la ciudad. La visita se produjo, además, cuando la mayoría de los migrantes que habían cruzado la frontera ya habían sido devueltos a Marruecos.
Las dos concentraciones convocadas para esa tarde en la plaza de los Reyes —la de Núcleo Nacional a las 18:00 horas y la de SALF, a las 20:00— ya generaron fricción antes de comenzar. Un grupo de vecinos localizó a Alvise Pérez en un bar de la ciudad, donde se encontraba acompañado por Vito Quiles y protegido por la Policía Nacional, y le recriminó su presencia con gritos de «perseguís a los débiles» y «aprovecháis la situación para sembrar odio, eso es lo que sois, odio». A esas se sumaron otras como «yo soy español, español» y «no te equivoques, yo estoy en mi país». Uno de los vecinos fue más allá y se dirigió directamente a los ultras con un mensaje claro: «Si sois islamófobos aquí en Ceuta, a la puta calle. No os queremos aquí”.
La primera concentración en verse forzada a disolverse fue la de Núcleo Nacional. Los agentes pidieron en varias ocasiones a los contramanifestantes que se retirasen, algo que estos rechazaron, manteniéndose en el lugar hasta que finalmente lograron su objetivo: la salida de los ultras de la plaza. La veintena de miembros del grupo neonazi tuvo que ser trasladada hasta el puerto de la ciudad bajo protección policial, en un trayecto acompañados por una caravana de motocicletas y ciudadanos que no dejaron de tocar el claxon durante todo el recorrido. Su marcha fue celebrada por los vecinos con cánticos de «oe, oe, oe».
Apenas comenzada la concentración de SALF, la presión de los manifestantes obligó de nuevo a la Policía Nacional a intervenir, esta vez para evacuar a Alvise Pérez y conducirlo también hasta el puerto de Ceuta. Durante todo el trayecto, los vecinos gritaron «fuera» sin descanso hasta verificar su salida definitiva de la zona, y acompañaron la escena con cánticos como «Ceuta unida, no dividida» y «Ceuta, Ceuta, Ceuta», coreados entre aplausos.