La investigadora Silvia Herrera, del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III, ha lanzado un mensaje de tranquilidad sobre Vibrio vulnificus, conocida popularmente como la «bacteria carnívora». Aunque este microorganismo puede provocar infecciones graves en determinados casos, la especialista subraya que el riesgo para la población general es bajo y que las complicaciones más severas son poco frecuentes.
La bacteria se encuentra de forma natural en algunos entornos marinos y puede transmitirse principalmente por el consumo de marisco crudo o poco cocinado y por el contacto de heridas abiertas con agua salada o salobre contaminada. Sin embargo, Herrera recalca que bañarse en el mar, incluido el Mediterráneo, no supone un peligro para la mayoría de las personas.
Los grupos con mayor vulnerabilidad son quienes padecen enfermedades hepáticas, diabetes, inmunosupresión u otras patologías crónicas, además de las personas de edad avanzada. En estos casos aumenta la probabilidad de sufrir infecciones invasivas o complicaciones como la sepsis.
La investigadora también considera que el término «bacteria carnívora» resulta exagerado y científicamente impreciso, ya que puede generar una alarma innecesaria. Aunque en ocasiones excepcionales puede causar fascitis necrosante, no «devora» los tejidos y tampoco es la única bacteria capaz de producir esta enfermedad. Además, recuerda que la presencia de Vibrio en el medio marino no implica necesariamente que vaya a provocar infecciones.