España registró un total de 441.270 defunciones durante el año 2025, lo que representa un ligero incremento respecto a las 433.527 muertes contabilizadas en el ejercicio anterior, según los datos provisionales publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Del total de fallecidos el pasado año, 222.711 fueron hombres y 218.559 mujeres, situando la tasa bruta de mortalidad en 894,1 personas por cada 100.000 habitantes, con una presencia ligeramente superior en el colectivo masculino.
En cuanto al origen de los decesos, la inmensa mayoría —el 95,7%— se debió a causas naturales, mientras que el 4,3% restante estuvo vinculado a causas externas.
Los tumores se mantuvieron por segundo año consecutivo como la principal causa de muerte en el país, abarcando el 26,3% del total (235,4 casos por cada 100.000 habitantes), superando a las enfermedades del sistema circulatorio, que representaron el 25,7%.
Finalmente, las enfermedades del sistema respiratorio ocuparon el tercer lugar al concentrar el 12,4% de las defunciones, experimentando además un notable repunte del 9% en su tasa de mortalidad en comparación con las cifras de 2024.