Paula Badosa no pudo poner el broche de oro a su gran gira sobre tierra batida. La tenista española se vio obligada a retirarse en la final del torneo WTA 250 de Iasi, en Rumanía, debido a unos problemas físicos que le impidieron competir con normalidad frente a la egipcia Mayar Sherif.
El encuentro comenzó con igualdad, aunque Sherif logró llevarse el primer set por 6-4 tras aprovechar mejor sus oportunidades en los momentos decisivos. En la segunda manga, las molestias de Badosa se hicieron cada vez más evidentes. La española perdió rápidamente los primeros juegos hasta situarse con un 4-0 en contra y, al comprobar que no podía rendir al nivel necesario, optó por abandonar el partido para evitar agravar su estado físico.
Pese al desenlace, la actuación de Badosa durante las últimas semanas deja sensaciones muy positivas. La catalana llegaba a Iasi después de conquistar el Challenger de Contrexeville, un triunfo que confirmó su progresiva recuperación y su vuelta a un nivel competitivo tras un periodo marcado por las lesiones.
La final en Rumanía suponía una nueva oportunidad para ampliar su palmarés, aunque el desgaste acumulado terminó pasándole factura. Ahora, la prioridad de la española será recuperarse plenamente y gestionar estas molestias con el objetivo de llegar en las mejores condiciones a los próximos compromisos del calendario, donde espera mantener la buena dinámica mostrada recientemente.