El Tribunal Supremo de Brasil ha frenado la visita que el presidente argentino, Javier Milei, tenía previsto realizar la próxima semana al expresidente Jair Bolsonaro, que permanece bajo arresto domiciliario en Brasilia. La decisión ha sido adoptada por el magistrado Alexandre de Moraes, quien ha endurecido las restricciones impuestas al antiguo mandatario brasileño.
El juez considera que Bolsonaro incumplió las medidas cautelares al difundir una carta de apoyo a la posible candidatura presidencial de su hijo Flávio Bolsonaro. Por este motivo, ha prohibido que reciba visitas relacionadas con actividades políticas o electorales hasta que concluyan las elecciones generales de 2026.
La resolución también impide la difusión de mensajes políticos elaborados por Bolsonaro, incluso cuando sean publicados por terceras personas o a través de cualquier plataforma. Además, Flávio no podrá visitar a su padre durante los próximos tres meses.
Bolsonaro cumple en su domicilio, por motivos humanitarios, una condena de 27 años de prisión por delitos vinculados a un intento de golpe de Estado. Durante el proceso judicial ya había sido acusado de tratar de eludir algunas restricciones, entre ellas el uso indirecto de redes sociales y la manipulación de su tobillera electrónica. Su situación penitenciaria volvió a complicarse recientemente tras localizarse un arma registrada a su nombre en poder de uno de sus escoltas.