España se prepara para contemplar el eclipse total de Sol del 12 de agosto de 2026, un fenómeno excepcional que será visible al atardecer en buena parte del país. Sin embargo, los especialistas recuerdan que mirar directamente al astro sin protección específica puede provocar una lesión grave en la retina, aunque no se sienta dolor en ese momento.
El peligro aumenta durante las fases parciales, cuando disminuye la luz ambiental y resulta más cómodo mantener la mirada. El ojo continúa recibiendo una radiación intensa que puede dañar la fóvea, la zona responsable de la visión central y de tareas cotidianas como leer, reconocer rostros o distinguir pequeños detalles. Los síntomas pueden aparecer horas después e incluir visión borrosa, manchas oscuras, distorsión de las formas o una mayor sensibilidad a la luz.
Las gafas de sol convencionales, aunque sean muy oscuras o polarizadas, no ofrecen protección suficiente. Para observar el eclipse deberán utilizarse visores solares que cumplan la norma internacional ISO 12312-2 y se encuentren en perfecto estado. Tampoco son seguros los cristales ahumados, las radiografías ni otros filtros caseros.
Otra alternativa es recurrir a métodos de proyección indirecta. Únicamente durante la totalidad podrá retirarse brevemente la protección, colocándola de nuevo en cuanto reaparezca el primer destello solar.