Con la llegada del verano aumentan las actividades al aire libre, los viajes y el tiempo de ocio, pero también crece el riesgo de sufrir picaduras de mosquitos y garrapatas, insectos capaces de transmitir enfermedades como el dengue, el chikungunya, el virus del Nilo Occidental o la enfermedad de Lyme. Por ello, los expertos insisten en la importancia de adoptar medidas preventivas para disfrutar de la temporada con mayor seguridad.
Entre las principales recomendaciones figura el uso de repelentes adecuados, vestir ropa que cubra brazos y piernas cuando se transite por zonas con vegetación y revisar el cuerpo, la ropa y también a las mascotas al regresar de excursiones o paseos por el campo. Además, se aconseja evitar la acumulación de agua estancada en jardines, terrazas o patios, ya que estos espacios favorecen la reproducción de los mosquitos.
Los especialistas recuerdan también que quienes viajen al extranjero deben informarse previamente sobre los riesgos sanitarios del destino y seguir las recomendaciones específicas para evitar contagios. En algunas regiones de Europa ya se han detectado casos de transmisión local de enfermedades que antes solo se asociaban a viajes internacionales.
Más allá de las picaduras, también es importante extremar la higiene alimentaria durante el verano. Lavarse las manos, cocinar bien los alimentos, conservarlos correctamente y lavar frutas y verduras son hábitos que ayudan a prevenir infecciones. Asimismo, se recomienda mantener al día el calendario de vacunación y consultar con un profesional sanitario antes de viajar si el destino requiere alguna inmunización específica. Con pequeñas precauciones, es posible reducir los riesgos y disfrutar de unas vacaciones mucho más seguras.