La percepción ciudadana sobre la imparcialidad de la Justicia en España atraviesa uno de sus momentos más delicados. Según la cuarta Encuesta de Calidad de la Democracia elaborada por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), nueve de cada diez españoles consideran que los políticos no reciben el mismo trato judicial que el resto de los ciudadanos. Además, una amplia mayoría cree que los tribunales no actúan con total imparcialidad cuando intervienen en asuntos relacionados con los partidos políticos.
El sondeo, realizado a principios de junio mediante más de 4.000 entrevistas repartidas por toda España, refleja un creciente malestar sobre el funcionamiento de las instituciones en un contexto marcado por el protagonismo de varios casos de corrupción en la actualidad informativa. Los resultados muestran que la desconfianza no se limita únicamente al ámbito judicial, sino que también alcanza a los mecanismos destinados a prevenir y perseguir prácticas irregulares.
A pesar de ello, el apoyo al sistema democrático continúa siendo mayoritario. Más del 80% de los encuestados afirma que la democracia sigue siendo la mejor forma de gobierno y cerca de tres cuartas partes consideran que la Transición constituye un motivo de orgullo para el país.
Sin embargo, la satisfacción con el funcionamiento de la democracia es mucho menor. Más de la mitad de los participantes asegura sentirse poco o nada satisfecha con el sistema actual, mientras que casi nueve de cada diez creen que España todavía no dispone de herramientas suficientes para combatir eficazmente la corrupción.