La inversión en vivienda para destinarla al alquiler sigue ofreciendo beneficios, aunque cada vez con un menor margen. Según un estudio de idealista, la rentabilidad bruta de este tipo de operaciones se ha situado en el 6,5% durante el segundo trimestre de 2026, siete décimas menos que el 7,2% registrado en el mismo periodo del año anterior. El descenso refleja la evolución del mercado inmobiliario, marcada por el encarecimiento de los precios de compra y el ajuste de los rendimientos para los propietarios.
A pesar de esta caída, la vivienda continúa siendo una opción atractiva para muchos inversores, ya que su rentabilidad sigue superando ampliamente la ofrecida por los bonos del Estado a diez años. Sin embargo, existen otros activos inmobiliarios con mejores resultados. Las oficinas encabezan el ranking con una rentabilidad media del 10,9%, seguidas de los locales comerciales, que alcanzan el 9,9%. Los garajes, por su parte, ofrecen un rendimiento del 6%.
El análisis también pone de manifiesto importantes diferencias entre ciudades. Jaén lidera la rentabilidad residencial con un 7,4%, seguida por Murcia y Zamora, mientras que San Sebastián ocupa el último lugar con un 3,4%. En las grandes capitales, Madrid registra una rentabilidad del 4,7% y Barcelona del 5,2%. Estos datos evidencian que la ubicación continúa siendo el principal factor para quienes buscan maximizar el retorno de una inversión inmobiliaria.