La percepción de inseguridad sigue creciendo entre los ciudadanos de Europa, aunque los datos oficiales muestran una realidad distinta. Una encuesta realizada por YouGov revela que la mayoría de ciudadanos de Francia, España, Italia, Reino Unido, Alemania y Dinamarca cree que la delincuencia está aumentando en sus países, a pesar de que las tasas generales de criminalidad han descendido de forma sostenida desde finales de los años noventa.
El estudio muestra que la inseguridad es una de las principales preocupaciones sociales. En la mayoría de los países occidentales, el 53% y el 80% de los encuestados considera que la delincuencia es más elevada que hace unos años, lo que refuerza la sensación de inseguridad ciudadana.
Dinamarca es el país donde se registra una mayor confianza en la policía, con un 74% de los encuestados que afirma tener bastante o mucha confianza en las fuerzas de seguridad. Sin embargo, incluso en este país, una parte significativa de la población afirma percibir un incremento de la inseguridad.
En España, Francia e Italia, la confianza en la policía se sitúa entre el 57% y el 64%, aunque la percepción de inseguridad sigue siendo elevada. En Reino Unido, en cambio, solo el 43% declara confiar en el Servicio Nacional de Policía, mientras que la mayoría expresa preocupación por el aumento de la delincuencia y de la inseguridad.
Sin embargo, los datos oficiales dibujan una tendencia diferente. Las estadísticas europeas indican que la criminalidad global ha disminuido significativamente desde el año 2000, especialmente en lo que respecta a los delitos violentos.
Uno de los indicadores más fiables para medir esta evolución es la tasa de homicidios, que ha caído de forma significativa en la mayoría de países occidentales. Esta evolución confirma que, aunque la sensación de inseguridad aumenta, la criminalidad en términos generales ha retrocedido.
En España, Francia, Alemania e Italia, los asesinatos se han reducido entre un 30% y más de un 50% desde finales de los años noventa. El caso de los transalpinos es especialmente significativo: el país ha pasado de registrar cerca de 2.000 homicidios anuales a principios de los años noventa a poco más de 300 en la actualidad, situándose entre los países más seguros de la Unión Europea.
Los expertos apuntan a varios factores que explican esta brecha entre la percepción y realidad. Entre ellos destacan la elevada visibilidad mediática de determinados delitos, el impacto de las redes sociales y la atención informativa que generan casos violentos como el narcotráfico, las bandas organizadas o la violencia urbana.
En Francia, por ejemplo, la percepción de inseguridad es especialmente elevada debido a los recientes casos relacionados con redes de narcotráfico, violencia juvenil y el desorden público. Por su parte, en el Reino Unido, la preocupación se centra especialmente en los delitos con arma blanca.
Por su parte, en España e Italia la inseguridad se asocia en mayor medida a la corrupción, considerada por muchos ciudadanos como un problema más grave que en otros países europeos.
En Italia, además, la delincuencia organizada continúa siendo uno de los elementos que más influyen en la percepción de inseguridad. Un elevado porcentaje de los encuestados relaciona la criminalidad del país con la actividad de grupos mafiosos históricos como la Camorra o la ‘Ndrangheta.
A pesar de estas diferencias nacionales, la conclusión del estudio es clara: la inseguridad percibida no siempre refleja la evolución real de la criminalidad, lo que plantea un reto para las instituciones a la hora de informar los avances en materia de seguridad.