Los juzgados españoles registraron 20.832 demandas de disolución matrimonial entre enero y marzo de 2026, un 14,1% menos que en el mismo periodo del año anterior, según los datos publicados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). La caída afecta a todas las modalidades de ruptura, tanto consensuadas como contenciosas, aunque el descenso fue especialmente intenso en los procedimientos no acordados entre las partes.
Los divorcios no consensuados protagonizaron la mayor bajada, con 6.904 demandas, un 26,9% menos que un año antes. También descendieron los divorcios consensuados, aunque de forma más moderada, hasta las 13.186 solicitudes, un 5,5% menos. Las separaciones siguieron una tendencia similar: las no consensuadas retrocedieron un 30,3%, mientras que las consensuadas disminuyeron un 3,5%.
Las nulidades matrimoniales también registraron una ligera reducción. Durante los tres primeros meses del año se presentaron 16 procedimientos frente a los 19 contabilizados en el mismo periodo de 2025.
Por territorios, Navarra encabezó la clasificación de demandas de ruptura matrimonial en relación con la población, con 52,4 procedimientos por cada 100.000 habitantes. Le siguieron la Comunidad Valenciana, con 49,6, y Baleares, con 49,3. En el extremo opuesto se situaron Castilla y León, País Vasco y La Rioja, que registraron las tasas más bajas del país.
El informe del CGPJ refleja además una evolución desigual en otros procedimientos familiares. Las demandas de modificación de medidas consensuadas aumentaron ligeramente, un 2%, mientras que las no consensuadas descendieron un 26,6%. En el ámbito de la guarda, custodia y alimentos de hijos no matrimoniales, las modificaciones consensuadas se mantuvieron prácticamente estables, mientras que las no consensuadas cayeron un 22,7%.
Los datos confirman una reducción generalizada de la litigiosidad vinculada a las rupturas familiares durante el inicio de 2026, especialmente en aquellos procedimientos con mayor nivel de conflicto entre las partes.