Los líderes del G7 han acordado intensificar la presión sobre Rusia mediante el refuerzo de las sanciones económicas, especialmente en los sectores del petróleo y el gas, en el marco de la cumbre celebrada en Évian-les-Bains (Francia).
En un comunicado conjunto difundido por el Elíseo, los dirigentes de las siete principales economías industrializadas del mundo han subrayado su compromiso de “aumentar la presión sobre la economía de guerra rusa”, al considerar que se trata de “el momento adecuado para adoptar medidas adicionales”.
El texto detalla que las nuevas acciones estarán centradas en endurecer las restricciones energéticas, en particular sobre las exportaciones de hidrocarburos rusos, uno de los principales pilares financieros del Kremlin.
Al mismo tiempo, los líderes del G7 han reiterado su “apoyo inquebrantable” a Ucrania, a la que han elogiado por su “resiliencia” frente a la ofensiva militar rusa. También han anunciado el refuerzo del suministro de sistemas de defensa aérea, interceptores y capacidades de largo alcance.
Además, el grupo ha expresado su disposición a apoyar el fortalecimiento de la producción militar ucraniana y a garantizar ayuda energética para afrontar el próximo invierno, en un contexto de ataques continuados contra infraestructuras críticas del país.
La cumbre ha contado con la participación del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que ha mantenido encuentros bilaterales con distintos líderes internacionales, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco de las discusiones sobre una posible vía de negociación para la paz.