La Justicia de Estados Unidos ha aplazado hasta el próximo 22 de julio la audiencia judicial del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, en el marco del proceso que se sigue en la corte federal de Nueva York por presuntos delitos de narcotráfico y otros cargos.
La decisión ha sido adoptada por el juez federal Alvin K. Hellerstein, tras aceptar la solicitud presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, que argumentó que el aplazamiento es necesario por motivos logísticos y de seguridad relacionados con el traslado de los acusados. La vista estaba inicialmente prevista para el 30 de junio.
Según el escrito presentado ante el tribunal, la petición busca evitar problemas de programación y garantizar condiciones adecuadas de seguridad en un caso de alta sensibilidad, en el que tanto Maduro como Flores permanecen detenidos en territorio estadounidense.
La Fiscalía, dirigida por el fiscal Jay Clayton, señaló que el cambio de fecha no altera el desarrollo del procedimiento, que continúa en fase preliminar mientras se preparan las siguientes etapas del proceso judicial.
Maduro y su esposa se han declarado no culpables de los cargos que se les imputan, entre ellos su presunta implicación en redes de narcotráfico. El Gobierno venezolano, por su parte, ha rechazado el proceso y ha solicitado su liberación alegando inmunidad diplomática.
El caso ha generado una fuerte atención internacional, tanto por el perfil de los acusados como por las implicaciones políticas y diplomáticas del procedimiento judicial en curso en Estados Unidos.