La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil registró la sede central del PSOE en la calle Ferraz los pasados 27 y 28 de mayo, incautándose del ordenador portátil y siete cajas de documentación pertenecientes a Santos Cerdán.
Los efectos personales del exsecretario de organización socialista se encontraban custodiados bajo llave en una sala del sótano 3 de la sede, lugar donde se almacenaron tras su cese en junio de 2025.
La operación, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, investiga una presunta trama financiada con fondos del PSOE cuyo objetivo era proteger los intereses judiciales y policiales del partido y del Gobierno.
Según el atestado de la UCO, esta red ilegal estaría liderada de forma directa por el propio Santos Cerdán y coordinada operativamente por la exmilitante socialista Leire Díez.
Además de los documentos en el sótano, los agentes de la Guardia Civil requisaron agendas manuscritas de Cerdán, expedientes de bufetes de abogados y dos discos duros externos de gran capacidad.
Para agilizar la investigación, el personal de informática y administración del PSOE entregó voluntariamente el registro de correos electrónicos y un archivo Excel con más de 100.000 entradas contables de los ejercicios 2024 y 2025.
Las actuaciones policiales también salpicaron a Juan Manuel Serrano, exjefe de gabinete de Pedro Sánchez y expresidente de Correos, a quien la UCO intervino su teléfono móvil.
Los investigadores consideran que Serrano era conocedor y partícipe del desarrollo de las actividades de la trama y que atendía de forma habitual las consultas de Leire Díez, aunque por el momento el magistrado no le ha imputado ningún delito de forma oficial.
El registro también se extendió al domicilio de Gaspar Zarrías, exvicepresidente de la Junta de Andalucía vinculado a la red de protección, donde los agentes descubrieron un total de 19.850 euros en efectivo.
El dinero se encontraba oculto en el salón dentro de un bolso negro repartido en tres fajos con gomas, así como en un sobre bancario en uno de los dormitorios, siendo posteriormente requisado y depositado en una cuenta judicial.