La Comisión Europea liberará cerca de 16.400 millones de euros destinados a Hungría que estaban congelados por las dudas sobre el Estado de derecho durante el mandato del ultraderechista Viktor Orbán. La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, y el nuevo primer ministro húngaro, Péter Magyar, presentaron el pacto en Bruselas como el inicio de una nueva etapa de cooperación.
El cambio de Ejecutivo en Budapest ha facilitado avances que reflejan un nuevo rumbo en el país. Por ello, la Comisión ha accedido al desbloqueo parcial, aunque la entrega de los fondos queda estrictamente sujeta a que Hungría continúe aplicando las reformas comprometidas en materia de transparencia, justicia y lucha contra la corrupción.
La partida más urgente corresponde al plan de recuperación europeo, que asciende a unos 10.000 millones de euros. Estos recursos financieros se encontraban condicionados a su correcta ejecución y al cumplimiento de reformas específicas antes de finales de agosto, un límite fijado para evitar la pérdida definitiva del dinero.
Asimismo, Bruselas reactivará 4.200 millones de euros de los fondos de cohesión que habían sido retenidos mediante los mecanismos de protección de la UE. A esta cantidad se suman otros 2.200 millones de euros adicionales vinculados a reformas legislativas orientadas a garantizar los derechos fundamentales, entre ellos la libertad académica.
A pesar de que el primer ministro Péter Magyar valoró el acuerdo como un paso importante para el beneficio de los ciudadanos, la Comisión Europea advirtió de que el proceso no es definitivo. La institución insistió en que el flujo del dinero no será automático, sino que dependerá de que las reformas pactadas se lleven realmente a cabo.