La defensa de Jonathan Andic ha presentado ante el juzgado encargado de investigar la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, un nuevo informe pericial acompañado de un vídeo que muestra una caída accidental sufrida por el empresario meses antes de su fallecimiento. El objetivo de esta documentación es respaldar la tesis de que el trágico suceso ocurrido en diciembre de 2024 fue consecuencia de un accidente y no de la intervención de terceras personas.
El informe ha sido elaborado por especialistas que han analizado diversos aspectos físicos y biomecánicos relacionados con la caída. Según sus conclusiones, algunos de los elementos que inicialmente generaron dudas, como la ausencia de lesiones en las palmas de las manos o la forma en que se produjo la precipitación, no constituyen pruebas suficientes para descartar una causa accidental.
Los expertos sostienen que determinadas características físicas del empresario podrían haber influido de manera decisiva en su capacidad de reacción durante una pérdida de equilibrio. Por ello, consideran que el comportamiento del cuerpo durante la caída sería compatible con un accidente fortuito.
Uno de los puntos centrales del informe hace referencia a las dolencias de rodilla que padecía Isak Andic. Los especialistas explican que estos problemas articulares podrían haber limitado sus reflejos y dificultado cualquier intento de corregir la postura o protegerse durante una caída.
La defensa también destaca el análisis comparativo realizado entre el accidente mortal y una caída anterior registrada por una cámara de seguridad. Según los peritos, ambos episodios presentan similitudes que permitirían establecer un patrón biomecánico compatible con una pérdida de equilibrio accidental.
Además, se llevó a cabo una recreación en el entorno donde ocurrió el fallecimiento para estudiar cómo pudo desarrollarse la caída. Los resultados obtenidos, según el informe, respaldan la posibilidad de que el empresario se precipitara sin que existiera intervención externa alguna.
Por otro lado, se recuerda que las investigaciones realizadas hasta el momento no han permitido determinar con certeza cómo se produjo exactamente el accidente. Ante esta situación, la defensa considera que los nuevos elementos aportados refuerzan la hipótesis de una muerte accidental, mientras el procedimiento judicial continúa avanzando para esclarecer completamente los hechos.