Momentos de tensión y preocupación se vivieron en la ciudad de Galați después de que un dron impactara contra un edificio residencial durante la madrugada del viernes. El incidente provocó una fuerte explosión seguida de un incendio, generando alarma entre los vecinos de la zona, situada cerca de la frontera con Ucrania.
Tras recibir el aviso, los servicios de emergencia se desplazaron rápidamente al lugar para controlar la situación y atender a los afectados. Como consecuencia del impacto, dos personas resultaron heridas, aunque las autoridades no han informado de lesiones de extrema gravedad.
La explosión causó daños en una de las viviendas del inmueble, donde se originó el incendio. Las imágenes y testimonios recogidos en las horas posteriores reflejan la preocupación de los residentes, muchos de los cuales abandonaron sus hogares por precaución ante el temor de nuevos riesgos.
Las autoridades rumanas activaron además sistemas de alerta para mantener informada a la población y evitar situaciones de pánico mientras se desarrollaban las labores de intervención.
A pesar de la gravedad inicial del incidente, los equipos de emergencia lograron extinguir rápidamente las llamas y asegurar la zona afectada. Según los responsables de seguridad, la totalidad de la carga explosiva que transportaba el dron detonó durante el impacto, por lo que no quedó material peligroso sin explotar en el edificio.
Aunque los técnicos determinaron que no era necesaria una evacuación general del inmueble, alrededor de 70 vecinos decidieron abandonar temporalmente sus viviendas por iniciativa propia mientras se realizaban las inspecciones de seguridad.
El suceso vuelve a poner el foco sobre la preocupación existente en algunas regiones cercanas al conflicto que afecta a Ucrania, especialmente en áreas fronterizas donde en los últimos años se han registrado incidentes relacionados con drones y otros dispositivos aéreos.
Las autoridades continúan investigando el origen y las circunstancias exactas del impacto. Mientras tanto, los residentes afectados intentan recuperar la normalidad tras una noche marcada por el miedo, la incertidumbre y una explosión que alteró la tranquilidad de todo el vecindario.