La Guardia Civil ha culminado la ‘Operación Embarcadero’ con la detención de cuatro personas y la investigación de una quinta en su segunda fase. Con esta actuación, llevada a cabo en Sevilla y Tenerife, se da por completamente desarticulada una organización criminal dedicada al tráfico de cocaína y a la modificación ilícita de armas de fuego.
En esta nueva etapa se han realizado cuatro registros en los que se han incautado documentos, dispositivos informáticos, sustancias estupefacientes, dinero en efectivo y vehículos de alta gama. Entre los arrestados se encuentra el segundo responsable de la trama, logrando así neutralizar por completo la estructura de mando y bloquear sus activos financieros e inmobiliarios por presunto blanqueo de capitales.

La investigación arrancó en una primera fase en noviembre de 2025 con la detención de siete personas y el desmantelamiento de un taller clandestino de armas en Sevilla. En aquel momento se intervinieron más de 30 armas de fuego modificadas, abundante munición, dinero, joyas y sofisticados equipos para detectar la presencia y vigilancia de la policía.

De forma paralela a las armas, la red enviaba semanalmente más de 50 kilos de cocaína desde Sevilla y Madrid hacia Tenerife ocultos en empresas de paquetería. Mediante este método, la organización logró distribuir más de 1.000 kilos de droga en menos de diez meses, utilizando identidades de DNI sustraídos para camuflar los envíos.
La banda contaba con una jerarquía muy marcada, dividida en dos núcleos principales asentados en Sevilla y Tenerife, cuya actividad suponía una grave amenaza para la seguridad ciudadana. Tras finalizar esta segunda fase, la Autoridad Judicial ya ha ordenado el ingreso en prisión provisional sin fianza para tres de los últimos detenidos.