La Seguridad Social ha destinado en mayo un total de 14.365,8 millones de euros al pago de las pensiones contributivas, la cifra más alta registrada hasta ahora en España. Este importe supone un incremento del 6,1% respecto al mismo mes del año anterior y refleja tanto el aumento del número de pensionistas como la revalorización aplicada a las prestaciones en 2026.
El Gobierno aprobó este año una subida general de las pensiones del 2,7%, vinculada a la evolución media del IPC. Gracias a ello, millones de personas han visto incrementados sus ingresos mensuales en un contexto marcado por el encarecimiento del coste de vida.
Durante este mes, la Seguridad Social abonó más de 10,4 millones de pensiones a cerca de 9,5 millones de personas. La mayoría corresponden a pensiones de jubilación, aunque también se incluyen prestaciones de viudedad, incapacidad permanente, orfandad y ayudas en favor de familiares.
El crecimiento constante del gasto evidencia el peso cada vez mayor del sistema público de pensiones dentro de las cuentas del Estado y pone sobre la mesa el debate sobre su sostenibilidad futura.
Otro de los datos destacados es el aumento de la pensión media, que se situó en mayo en 1.370,7 euros mensuales, un 4,6% más que hace un año. En el caso concreto de las pensiones de jubilación, la cuantía media alcanzó los 1.572 euros mensuales, beneficiando a más de 6,6 millones de personas en toda España.
Las pensiones de jubilación continúan representando la mayor parte del gasto del sistema, ya que más de dos tercios de los pensionistas pertenecen a este grupo. A ello se suma el progresivo envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida, factores que siguen incrementando la presión sobre el sistema público.
A pesar de ello, desde el Gobierno defienden que la actualización de las prestaciones es fundamental para garantizar el poder adquisitivo de los pensionistas y proteger a uno de los colectivos más sensibles frente a la inflación y la subida generalizada de precios.