El Festival de Eurovisión celebrará su 70 aniversario entre el 12 y el 16 de mayo en el Wiener Stadthalle de Viena (Austria), en una edición marcada por la fuerte controversia política en torno a la participación de Israel y la ausencia de varios países que han decidido no acudir en señal de protesta por la ofensiva en Gaza.
España, Irlanda, Eslovenia, Islandia y Países Bajos han anunciado que no participarán en el certamen, lo que supone una de las mayores ausencias coordinadas de los últimos años y deja la edición con un total de 35 países en competición, la cifra más baja desde principios de los 2000.
El festival arrancará el 12 de mayo con la primera semifinal, donde competirán 15 países por un puesto en la gran final del sábado 16. Entre ellos figuran propuestas de Suecia, Grecia, Finlandia, Portugal o Israel, en una lista que vuelve a situar al país en el centro del debate político del certamen.
La segunda semifinal, prevista para el 14 de mayo, reunirá a otros 15 participantes, entre los que destacan Ucrania, Noruega, Suiza o Australia. En cada semifinal, los diez mejor puntuados avanzarán a la final, donde se unirán al país anfitrión y al conocido grupo de los “Big Five” (Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, además de Austria como organizador).
En total, la final contará con 25 actuaciones.
La Unión Europea de Radiodifusión (UER) ha introducido ajustes en el sistema de votación para esta edición, con el objetivo de reforzar la transparencia y reducir posibles irregularidades. Entre las principales novedades se encuentra la limitación del número de votos por espectador, que pasa de 20 a 10 por dispositivo.
Además, los jurados profesionales recuperan parte de su peso en las semifinales, donde contarán el 50% de la puntuación conjunta con el televoto. También se amplía el número de miembros de los jurados nacionales y se incorpora a perfiles más jóvenes.
La ausencia de varios países participantes se produce en un contexto de creciente tensión diplomática en torno a la presencia de Israel en el certamen. RTVE, junto a otras radiotelevisiones públicas, ha justificado su decisión de no participar alegando la situación humanitaria en Gaza y el uso del festival con fines políticos.
España no emitirá la edición a través de televisión lineal, aunque el certamen podrá seguirse en directo mediante plataformas digitales oficiales.
Pese a las controversias, la organización mantiene el calendario previsto con tres galas principales: dos semifinales y la gran final del 16 de mayo, en una edición que llega tras la victoria de Austria en 2025 con el tema “Wasted Love”, lo que devuelve el festival al país centroeuropeo por tercera vez en su historia.