Los programas de empleo de Cáritas Española lograron en 2025 que más de 14.600 personas en situación de exclusión accedieran a un trabajo, lo que eleva la tasa de inserción hasta el 22,3%, según su último informe de Economía Solidaria.
En total, 65.560 personas participaron en estas iniciativas, centradas en mejorar la empleabilidad a través de formación, orientación laboral y acompañamiento. El dato supone un avance respecto al año anterior y consolida la tendencia de mejora en la inserción sociolaboral.
El perfil mayoritario de los beneficiarios sigue siendo el de mujeres (64%), personas mayores de 45 años y con bajo nivel formativo. Además, más de la mitad proceden de países no comunitarios, lo que refleja la vulnerabilidad de este colectivo en el acceso al empleo.
Durante el año, la organización destinó una cifra récord de 157,3 millones de euros a sus proyectos de economía solidaria, con especial peso de la economía social, que concentró la mayor parte de la inversión. Estas iniciativas incluyen empresas de inserción que operan en sectores como el reciclaje, la restauración o la logística.
Entre los proyectos más recientes destaca Maná, impulsado desde Cáritas Barcelona, que apuesta por el aprovechamiento de alimentos recuperados para generar empleo en el sector hostelero. Solo en 2025 permitió reutilizar más de 250.000 kilos de alimentos.
El informe subraya el papel creciente de Cáritas como motor de empleo inclusivo y economía social en España, en un contexto en el que persisten importantes barreras de acceso al mercado laboral para los colectivos más vulnerables.