A una semana del inicio de la campaña, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) otorga al PP-A una intención de voto del 43,6%, lo que se traduciría en una horquilla de entre 51 y 59 escaños. El estudio señala los 55 diputados como la cifra más probable, lo que permitiría a los populares revalidar la mayoría absoluta en el Parlamento andaluz frente a un PSOE que, con María Jesús Montero al frente, obtendría entre 27 y 34 representantes.
El escenario político andaluz muestra una hegemonía popular clara, ya que el PP sería la fuerza más votada en las ocho provincias. Los socialistas, aunque mejorarían levemente su porcentaje de voto respecto a 2022, se mantienen lejos de disputar la presidencia, mientras que Vox caería a la tercera posición con una estimación del 10,3% y una pérdida de hasta 3,2 puntos en comparación con los anteriores comicios.
En el bloque de la izquierda, Adelante Andalucía se perfila como la sorpresa de la jornada electoral al ascender al cuarto puesto con un 8,5% de los sufragios. Este crecimiento le permitiría obtener entre cinco y siete escaños, duplicando su presencia actual. Por el contrario, la coalición Por Andalucía retrocedería hasta la quinta posición, con un apoyo del 6,9% y una representación estimada de cuatro o cinco parlamentarios.
El estudio, basado en más de 8.000 encuestas, refleja una tendencia de estabilidad para el bloque conservador, donde el PP logra absorber gran parte del electorado de centro. La caída de Vox y el estancamiento de las fuerzas a la izquierda del PSOE sugieren un Parlamento donde la gobernabilidad dependería exclusivamente de si el PP logra alcanzar el umbral crítico de los 55 escaños para evitar pactos.
Este panorama electoral se produce en un contexto de polarización moderada, donde el PP aventaja al PSOE en casi 20 puntos. Con estos datos, la campaña que arranca en siete días será decisiva para movilizar al electorado indeciso, especialmente en las provincias donde la asignación del último escaño podría decantar la balanza hacia la mayoría absoluta o la necesidad de acuerdos.