La Feria de Abril de Sevilla ha alcanzado este miércoles su ecuador en una jornada marcada por el lleno absoluto en el Real de Los Remedios. Al ser festivo local en la capital hispalense, el recinto ha registrado una afluencia masiva desde el mediodía. El sol radiante y las temperaturas casi estivales han sido los grandes aliados de los sevillanos, que han abarrotado las casetas al ritmo de las primeras sevillanas del día.

El Paseo de Caballos ha lucido hoy en todo su esplendor bajo el cielo de farolillos, que este año rinden homenaje a efemérides como el 500 aniversario de la boda de Carlos V y el centenario de Cayetana de Alba. Miles de carruajes y jinetes han recorrido las calles del Real, ofreciendo esa estampa clásica que atrae a visitantes de todo el mundo. El despliegue de seguridad, con más de 3.000 efectivos, vigila de cerca un recinto que hoy funciona a pleno rendimiento, tras algunos incidentes aislados durante la primera noche en la Calle del Infierno, donde un hombre resultó herido con varias puñaladas.

En el apartado gastronómico, el rebujito y el «pescaíto» siguen siendo los reyes indiscutibles, aunque este año las patatas fritas de feria han ganado un protagonismo inesperado en las redes sociales como el aperitivo estrella. Las casetas de las hermandades, auténticos núcleos de convivencia cofrade fuera de la Semana Santa, han colgado el cartel de completo desde primera hora de la tarde.

La actividad no se detiene en los límites del Real, ya que la Plaza de la Maestranza vive hoy otra de sus citas clave del abono taurino. Con una expectación máxima, el coso del Baratillo ha vuelto a registrar una entrada de gala para presenciar la lidia de los astados de El Parralejo a cargo de una terna de gran calado: Diego Urdiales, Emilio de Justo y David de Miranda. La retransmisión de esta corrida, considerada por muchos como el cartel «tapado» del ciclo por su altísima calidad artística, está siendo seguida minuto a minuto tanto por Canal Sur como por las plataformas de pago, llevando la emoción de la Feria a los hogares de toda España.

Al caer la noche, se espera que el ambiente se intensifique aún más con las actuaciones musicales en directo que inundan las calles de albero. Con la Portada iluminando el horizonte y la ilusión intacta, Sevilla encara la segunda mitad de su semana más grande con la vista puesta en un fin de semana que promete batir récords de asistencia. La ciudad se entrega así a una fiesta que, en este 2026, brilla con una luz y una alegría que parecen no tener fin.
