Los 38 folios íntegros del auto de Peinado que sienta en el banquillo por malversación y tráfico de influencias a la mujer de Sánchez

15 de abril de 2026
6 minutos de lectura

LEA en un enlace habilitado al final de esta información el auto en el que el juez describe los delitos que imputa a la esposa de Sánchez, entre otros reos. Sánchez y su esposa (quien salió de España con el pasaporte que se negó a entregarle al juez) conocieron en el país asiático el duro auto de procesamiento. Mientras, en España, sus gregarios, encabezados por el ministro de Justicia, arremetían contra Peinado.

El Gobierno se ha lanzado en plancha contra el juez de Madrid Juan Carlos Peinado. No se frena ni un pelo. Es impresentable. Cuando se trata de Begoña Gómez, los ministros gregarios habituales buscan las teles para que el jefe les oiga.

Todo el que es alguien en el sanchismo salió ayer a despotricar del magistrado de la plaza de Castilla de Madrid que ha osado sentar en el banquillo a la emérita catedrática de sostenibilidad de la Universidad Complutense Begoña Gómez Fernández.

Es hija de uno de los reyes de la prostitución en la zona centro de España, don Sabiniano, fallecido hace unos años.

Los 38 folios del auto, ni para asuntos más gordos escriben los jueces tanto (pero, es la esposa del presidente), constituyen inequívocamente una cadena indiciaria muy sólida, no ya solo para que se celebre un juicio, también para una eventual condena.

Con menos, y descontando al hermano músico, cualquier mandatario extranjero habría dimitido. Sánchez no se verá en otra. Y estará ahí hasta el último minuto.

Presión feroz

Es feroz la presión que está haciendo el Gobierno, sobre todo el mismísimo ministro de Justicia, Félix Bolaños, contra la Audiencia de Madrid, la que juzga los grandes delitos de la Comunidad de Madrid. Y la que ahora tiene en su mano que se celebre o no finalmente el juicio con Begoña como invitada estelar.

Hay jueces muy buenos en la Audiencia de Madrid, no tienen las presiones mediáticas de sus colegas de la Nacional, y además suelen ser bastante inmunes a la prensa. En la Audiencia, me consta de muchos años, la conciencia suele conducir las sentencias. Son diez secciones con tribunales de tres jueces y mandan en los jueces de la plaza de Castilla. Peinado es uno de estos.

El ministro de Justicia

Félix Bolaños, que debía ser el principal garante de la Justicia y sus manifestaciones, ha arremetido contra el juez Peinado asegurando que hay jueces que se avergüenzan de la investigación que ha hecho contra Begoña.

Se referirá posiblemente a esos que regalan el oído a los políticos para que luego los coloquen con más de 100.000 euros de nómina y posibilidades infinitas de sublimación de egos en el Consejo del Poder Judicial, el que reparte los cargos judiciales y que es nombrado por políticos. A más de la mitad los ha nombrado el propio ministro Bolaños.

Descalificaciones

Bolaños, Puente, Patxi y no se sabe cuántos más han descalificado a Peinado.

Es vergonzoso en un Estado de Derecho que el ministro de Justicia vomite sobre el juez que, según describe en el auto, ha descubierto que la primera dama Begoña Gómez no ha parado, supuestamente, de cometer delitos desde que malamente llegó a La Moncloa en 2018.

Ha hecho un tráfico de influencias de la dimensión de un castillo, a juzgar por el contenido del auto judicial.

Avala con su nombre y negro sobre blanco exitosas subvenciones públicas para su amigo Barrabés (unos 20 millones), el que le montó la cátedra de sostenibilidad de la Complutense y, ojo al dato, en su caso, por su linaje político, no pide audiencia al rector de la universidad, es ella la que cita al rector en su domicilio, La Moncloa.

Al menos dos veces. Y el rector va a la casa de Begoña y le crea una cátedra, sin reunir un mínimo requisito, tener una carrera universitaria.

Y aún así la hacen catedrática de universidad sin ni siquiera ser licenciada en nada.

En el auto Peinado detalla con nitidez cómo Begoña accede a La Complutense bajo la sombra de su marido Pedro Sánchez.

A la vez que se ayuda en sus actividades lucrativas personales desde La Moncloa de su amiga Cristina Álvarez, convertida en el enlace comercial de Begoña con sus proveedores, en su escribiente, expandiendo ante ellos ostentación y poder. Ella la contrató.

Era algo más que secretaria. Y Begoña, en puridad, no tenía legitimidad como para tener secretaria, y menos para que ella ayudara constantemente con su trabajo de nómina pública en las tareas lucrativas de su amiga.

Si Sánchez le llevó a su hermano músico a la Diputación de Badajoz una suerte de ayudante pagado con dinero público, Begoña no iba a ser menos. Y se buscó a su amiga Cristina. Una especie de secretaria/amiga, a la que oficialmente no tenía derecho.

A ambas el juez les atribuye malversación de caudales públicos.

Begoña le añadía en la nómina, de poco más de 1.500 euros según contrato a dedo, todos los complementos existentes en la Administración, hasta elevar el sueldo en ocasiones hasta casi los 6.000 euros.

El juez lo cuenta en el auto, y lo motiva.

El colmo fue lo de la aplicación informática que construyeron para Begoña Indra, la Telefónica de Pallete y Google. La aplicación era para tener bajo lupa todas la subvenciones públicas del Gobierno de su marido. ¡Qué mejor avalista que ella! Que le pregunten a Barrabés, que acompañará a Begoña en el banquillo.

Otro de los delitos que le atribuye Peinado, aparte de lo de su amiga/secretaria y enlace Cristina Álvarez, es que se apropiara de esa aplicación, en teoría propiedad de La Complutense. Se lo puso a su nombre, siendo funcionaria pública por mor de la cátedra. Otra malversación (supuesta).

Son varios de los delitos por los que el juez la manda al banquillo. Con muchísimas menos folios, la mayoría acaban condenados. Es más que suficiente como para que todo esto se debata en un juicio, ante magistrados profesionales.

Sánchez está enfurecido y ha ordenado leña al mono. Tras darle cera a Peinado, Bolaños trasladó ayer la presión a la Audiencia de Madrid, que muy posiblemente decidirá y ratificará que Begoña sea juzgada. El hermano música y la mujer están empurados.

Sabe que sus colegas extranjeros lo saben. Que siguen con atención el desbarajuste de corrupción que acumula su entorno familiar más íntimo y sus más ex íntimos ministros.

Sánchez no conoce la vergüenza política, esa que dice que sin presupuestos, elecciones, y que seis años sin presupuestos, dimisión. Si por él fuera, ni un hurón le sacaría del boato de La Moncloa.

Le han dicho que es lo que hay, que no se puede hacer nada. Ni con escándalo. Saltarse eso, sería un golpe de Estado. Montesquieu. Sánchez está que se sube por las paredes.

Eso de ver a su amada durante varios días subiendo las escalerilla, siendo él quién es, no lo asimila.

Pero su amada, muy posiblemente, tendrá que desfilar ante el estrado judicial. Horas y horas de juicio.

De momento, solo la Audiencia de Madrid puede impedirle ir a juicio, en los recursos que estudia ahora. Por eso Bolaños y adlatares ha elevado su presión justamente hacia esta instancia judicial.

Los jueces de la Audiencia de Madrid están ahí por promoción profesional estricta. No depende de los políticos. Por eso es muy difícil tocarles.

Aunque, no sería totalmente descartable, pueden llegar a los jueces promesas partidista indirecta, o directas, del tipo ‘te llevaré al Consejo, o a la presidencia del TSJ o directamente al Supremo’, si logras que Begoña Gómez no vaya a juicio. Y revoques a Peinado. A través del amigo del amigo

Mi experiencia personal de muchos años es que la conciencia es el denominador común de la inmensa mayoría de los jueces.

El auto de Peinado es nítido. Los hechos están descritos. Hay fechas, nombres, mensajes que hilvanan las imputaciones.

Por mucho que Bolaños, en un ejercicio de genuflexión debida al jefe, tache la instrucción de vergonzosa. Vergonzosas son sus manifestaciones como Ministro de Justicia. Tiene callado al Poder Judicial porque a 11 de sus 21 consejeros los colocó ahí él mismo.

La catedrática que no era universitaria

Begoña y su amiga Cristina Álvarez encausadas casi por los mismos delitos.

A Álvarez se la considera funcionaria pública, tuvo sueldo público, y también a Begoña mientras ejerció nada más y nada menos que de catedrática de la Universidad Complutense, la élite en España.

Begoña tenía algunos estudios y varios másteres, pero carecía de carrera universitaria. Años atrás, ella misma gestionó la contabilidad de las saunas gay y prostíbulos de su padre.

Cien mil euros dice Koldo que le arrimó don Sabiniano a su yerno Pedro para la campaña de las primarias socialistas que le auparon al poder en 2014 con algunos votos, se ha sabido ahora, muy oscuros, fue la del no es no a Rajoy.

Decían que por indecente.

¿Qué pensarán los lideres extranjeros cuando ahora miran a la cara a Sánchez? Todos los saben, hasta Donald Trump. Y si pueden le esquivan.

Pero él ni de coña se va…

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Noelia Castillo

Los médicos confirman la muerte de Noelia al tiempo que surgen serias dudas judiciales que diferencian el suicidio voluntario de la eutanasia

Carta a Noelia: cuando el sistema llega demasiado tarde y la soledad se apodera del alma…
Feijóo y Mañueco

El PP de Mañueco gana con holgura en Castilla y León, el PSOE resiste y sube dos escaños, y Vox, pese a que crece, no alcanza sus expectativas

El Partido Popular afronta estos comicios con el objetivo de revalidar el gobierno de la Junta, mientras que el PSOE…

El Pentágono afirma que Irán «está solo y perdiendo» la guerra y anuncia para hoy el día «más intenso» de bombardeos

La ofensiva estadounidense ha golpeado más de 5.000 objetivos en Irán y los ataques con misiles de Teherán han caído…
Sarah Santaolalla y Vito Quiles

El Director General de la Policía ordena que se pongan escoltas a la activista del PSOE Sarah Santaolalla frente a Vito Quiles

La juez del Juzgado nº23 de Madrid cita esta tarde a su despacho al periodista y a la comunicadora para…