El poder tras los muros: favores, castigos y silencios en prisión

11 de abril de 2026
4 minutos de lectura

Reseñas de libros. VI Reunión de Jueces de Vigilancia Penitenciaria. 21 a 23 de marzo de 1992

​“Cuando adviertas de que para producir necesitas obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes no trafican con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por su trabajo y que las leyes no te protegen contra ellos sino que por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando descubras que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un auto-sacrificio, entonces podrás afirmar, sin temor a equivocarte, que tu sociedad está condenada.”

Alissa Zinavievna. Filósofa y escritora estadounidense.

​Continuamos descubriendo la verdadera cara de nuestros funcionarios de prisiones, de la mano de la jurista-criminóloga Dña. Pilar Gonzalvez, reconvertida en magistrada juez cuando nos enumera los criterios que la administración penitenciaria tiene en cuenta para clasificar a los presos.
​Dentro de los criterios regimentales, vimos la semana pasada cómo se tienen en cuenta y mucho, dos que son ilegales, el haber cumplido la cuarta parte de la condena para la progresión a tercer grado, lo cual no figura en ninguna norma y el tener causas “pendientes de sustanciación” como dicen ellos, lo cual vulnera el derecho a la presunción de inocencia. Derecho que sólo tienen los políticos, de izquierdas, y sus allegados.

A estos dos criterios, la jurista-criminóloga reconvertida en magistrada jueza, añade la conducta penitenciaria, esto es, las faltas, correcciones, recompensas y la participación en las actividades organizadas por el centro.
​Con respecto a las faltas y correcciones, todos los que hemos pasado por la cárcel sabemos lo que significa: sometimiento total y absoluto a los caprichos del funcionario de turno, que ellos disfrazarán diciendo que es el sometimiento a la “disciplina” lo que pretenden. ¿A qué disciplina?

El horario del centro, las actividades programadas, la vida diaria en definitiva, depende del funcionario de servicio en el módulo. El horario se lo pasan por el forro de los cojones, perdón, por el escroto, aduciendo, si alguien les dice algo que es por cuestiones de seguridad o regimentales. Si no les apetece salir del módulo, no vas a tener actividades como salidas al campo de fútbol o al polideportivo, o incluso a clases, etc.

El régimen disciplinario se utiliza para el sometimiento total y absoluto del preso. Y si es necesario se inventan faltas para joderte los permisos o la progresión de grado. Si eres un querulante, ese preso que todo lo recurre, que presenta diez o doce instancias a diario, lo más probable es que te “cunden” para que des por el culo en otra prisión, de la cual te “cundarán” en breve y así sabrás lo que supone hacer trabajar a los pobres funcionarios de prisiones.

​Si les dices las cosas como son y les llamas por su nombre y apellidos: vagos de mierda, como hice yo por escrito, te sancionan sin que hayas hecho nada. Eso me pasó en Estremera porque le dije al administrador que era un “camillero venido a más” lo cual no es mentira ya que antes de ser administrador servía como enfermero en el botiquín. O llamar a los vagos de los funcionarios por su nombre de pila: vagos, porque ni levantarse de la silla hacen cuando están en la “botonera”. Se ayudan con un palo de escoba.

Es normal que los móviles y cualquier tipo de grabadora de audio o vídeo esté prohibida en la cárcel. Dicen que es para proteger el derecho a la intimidad de los presos. ¡Y una polla como una olla! Es para que no se sepa y no se pueda probar sus desmanes, sus continuas vulneraciones de derechos y su actitud durante el día a día.

Si tú le pegas a un funcionario, enseguida salen a relucir las grabaciones del sistema de CCTV. Si es el funcionario el que te pega, jamás verás una grabación. En ese momento la cámara enfocaba para otro lado o en ese lugar no existen cámaras, lo cual no es cierto. Pero los jueces de vigilancia lo darán por bueno y te quedarás jodido.

Para eso sirve el régimen disciplinario en la cárcel, no para mantener el orden, como reza la ley, sino para someterte a sus caprichos, a su particular “disciplina” de hacer lo menos posible y que no se les moleste.

Continúa Su Señoría desgranando los criterios para la clasificación y empieza a enumerar los criterios “científicos”: Personalidad, historial individual, familiar, social, tipo criminológico, sociedad criminal, adaptabilidad social, rasgos de personalidad relacionados con la actividad delictiva.

​¡Vamos a ver, alma de cántaro! ¿Cómo vas a valorar o tan siquiera estudiar mi personalidad, mi historial individual, familiar o social con una entrevista de cinco minutos cada seis meses? Si estáis un jurista para más de 300 presos y eso con suerte.

​¿Qué vas a valorar del tipo criminológico? ¡ah sí, perdón! No es lo mismo haber violado a un niño que haber robado a manos llenas siendo político del partido en el poder. No es lo mismo haber trapicheado con anfetamina que haber pegado una paliza a tu ya exmujer. ¿Quiénes coño sois vosotros para cambiar el código penal y valorar el tipo criminológico para clasificar a un preso?

El código penal ya tiene marcadas unas penas, y se supone que esas penas las ha decidido el pueblo, la sociedad. ¡Sí, pero por los cojones! Ahora llegas a la cárcel y la jurista te vuelve a valorar el tipo dependiendo de sus propios criterios, dependiendo de su propia valoración. Si la jurista, la psicóloga o la educadora le tiene asco a los violadores, la has cagado. Si les tienen asco a los maltratadores de mujeres, la has cagado. Si te has hecho rico vaciando la bolsa de los empresarios a costa de los costes de la obra pública, tienes muchas papeletas para salir pronto en tercer grado. Eso sí, siempre previo pago de la tarifa correspondiente.

Continuará.

Alfonso Pazos Fernández

3 Comments Responder

  1. Lo que describes es casi surrealista. Yo pensé que esto solamente pasaba en otro continente o en las películas de los americanos. La realidad supera mi imaginación. Aunque no todos son así, es triste constatar esta maldad en gente que debería tener como única pretensión la reinserción social… Muchas gracias por tu artículo, Alfonso.

  2. Desde los despachos o en el día a día. A veces sueño con hacer que todo el pretenda trabajar en un centro penitenciario, debería pasar un «semestre de prácticas» como inquilino en uno de ellos. Tal vez cambien muchas cosas…

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Noelia Castillo

Los médicos confirman la muerte de Noelia al tiempo que surgen serias dudas judiciales que diferencian el suicidio voluntario de la eutanasia

Carta a Noelia: cuando el sistema llega demasiado tarde y la soledad se apodera del alma…
Feijóo y Mañueco

El PP de Mañueco gana con holgura en Castilla y León, el PSOE resiste y sube dos escaños, y Vox, pese a que crece, no alcanza sus expectativas

El Partido Popular afronta estos comicios con el objetivo de revalidar el gobierno de la Junta, mientras que el PSOE…

El Pentágono afirma que Irán «está solo y perdiendo» la guerra y anuncia para hoy el día «más intenso» de bombardeos

La ofensiva estadounidense ha golpeado más de 5.000 objetivos en Irán y los ataques con misiles de Teherán han caído…
Sarah Santaolalla y Vito Quiles

El Director General de la Policía ordena que se pongan escoltas a la activista del PSOE Sarah Santaolalla frente a Vito Quiles

La juez del Juzgado nº23 de Madrid cita esta tarde a su despacho al periodista y a la comunicadora para…