«España llevó a América un proceso de transculturación que afloró una civilización vibrante y universal»

28 de marzo de 2026
5 minutos de lectura
El Rey Felipe VI participa en el 80º período de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York. | Casa Real

El autor, profesor universitario en Venezuela, se acerca a las relaciones entre la Corona y los países hispanos, que no latinos

«La lengua es la sangre del espíritu, y a través de ella se transmite la herencia de un destino universal que no conoce fronteras.» – Miguel de Unamuno

La historia, cuando se pretende analizar con el lente del presente, corre el riesgo de ser instrumentalizada por ideologías temporales que buscan dividir lo que la naturaleza de los siglos ha unido. La relación entre España y América no constituye un expediente de agravios, sino una crónica de filiación indisoluble que ha forjado la identidad de cientos de millones de personas a ambos lados del Atlántico. Exigir disculpas por procesos históricos de hace centurias es un ejercicio de anacronismo que ignora la complejidad del nacimiento de las naciones modernas y la estructura jurídica que desde la Península dio orden a un nuevo mundo.

La soberanía de la Corona, representada con distinción por el rey Felipe VI de España, es la institución que encarna la continuidad y la estabilidad de una herencia compartida. Un monarca del siglo XXI simboliza la unidad de la comunidad transatlántica y no puede ser objeto de reclamaciones que pretenden juzgar actos pasados bajo parámetros actuales que no existían en su tiempo. La diplomacia de la exigencia infundada solo intenta socavar los puentes de entendimiento que se han consolidado a través del respeto mutuo y la soberanía innegable de los Estados.

La presencia de España en América constituyó un proceso de transculturación que dio origen a una civilización vibrante y universal. Desde las Leyes de Indias, que establecieron los cimientos del derecho de gentes y la protección jurídica de los habitantes, hasta la creación de universidades y centros de saber, el legado fue de permanencia y civilidad. No se solicita perdón por el acto de fundar un continente que hoy late, reza y se expresa en castellano, integrando lo mejor de la tradición europea con la realidad americana en una síntesis cultural sin parangón en la historia de la humanidad.

Es en esa síntesis donde reside la verdadera magnitud de la hispanidad. El mestizaje es el mayor triunfo de las naciones hispanas, una realidad biológica y cultural que define y eleva a los pueblos. Al intentar imponer una narrativa de disculpa, se niega la validez de ese encuentro providencial y se intenta reducir la historia a un relato simplista, ignorando la monumental riqueza que surgió de la unión de estas tierras con la metrópoli. La identidad mexicana es, en su esencia más profunda, hija de ese despliegue histórico, institucional y jurídico.

El respeto a la majestad del rey Felipe VI de España es el reconocimiento a una institución que ha sido garante de la armonía entre pueblos hermanos. Las posturas políticas que buscan la confrontación con la nación española para obtener réditos domésticos solo consiguen debilitar la posición de quien las promueve. España ha mantenido un compromiso inquebrantable con el progreso de Iberoamérica, actuando como el vínculo natural y necesario con el resto del mundo occidental, fundamentado en una trayectoria que no admite revisionismos superficiales ni ataques a su integridad.

Resulta evidente que muchas de estas peticiones omiten la responsabilidad de las administraciones locales en la configuración de su realidad actual. Es una estrategia dialéctica dirigir la mirada hacia el pasado transatlántico para evitar el análisis de los desafíos presentes de quienes exigen. La figura del rey Felipe VI de España se pretende utilizar como un símbolo de distracción frente a las deudas sociales que corresponden exclusivamente a la gestión contemporánea, intentando trasladar una responsabilidad histórica que carece de todo lugar en el derecho internacional moderno.

La lengua castellana es el testimonio irrefutable de que la relación es de hermandad plena y destino común. A través de este idioma, se ha construido una estructura de pensamiento que permite el entendimiento sin traductores entre iguales. Pretender una disculpa por parte del rey Felipe VI de España es, paradójicamente, cuestionar el vehículo mismo con el que se expresa tal petición. Es una contradicción que ignora la realidad de millones de ciudadanos que conviven en paz, compartiendo empresas, familias y una cultura unificada bajo el signo de la fe y la palabra.

La dignidad de la nación española y de su monarquía permanece incólume ante la retórica que busca la discordia. El rey Felipe VI de España ha demostrado una altura de miras ejemplar, manteniendo la prudencia ante provocaciones que carecen de sustento histórico y diplomático. La historia no se rectifica con gestos de sumisión; se asume con el orgullo de ser la base de la existencia actual de todo un continente. Los procesos de los siglos XV y XVI fueron el germen necesario para la configuración de la modernidad en toda América.

Es imperativo defender la verdad histórica frente a las narrativas que pretenden desvirtuar un periodo fundamental para la civilización occidental. España trasladó a América instituciones, leyes y una cosmovisión que priorizaba el orden jurídico y la dignidad humana sobre la barbarie. La organización administrativa fue prioridad de la Corona, liderada por pensadores que hoy son los pilares del humanismo universal, estableciendo un estándar de justicia avanzado para su tiempo y que sentó las bases de la institucionalidad en el nuevo mundo.

La diplomacia de altura debe enfocarse en los intereses estratégicos y en la cooperación futura, no en la exhumación de episodios que han quedado integrados en el ADN de las sociedades hispanas. México y España son naciones soberanas e iguales que no requieren de actos de contrición para validar su amistad secular. La solicitud de disculpas es un ruido ajeno a la madurez de una relación que se fortalece en la colaboración tecnológica, educativa y económica entre potencias que comparten una misma raíz.

Observar el uso de la tribuna pública para cuestionar al rey Felipe VI de España y a la institución monárquica resulta, cuando menos, inapropiado y ofensivo para la verdad histórica. La respuesta a tales pretensiones debe ser la firme defensa de los principios de la Hispanidad, demostrando que la verdadera grandeza se encuentra en la capacidad de reconocer la ascendencia con honestidad y sin complejos. La historia es un legado de gloria que pertenece a todos los que se reconocen en esa herencia y que debe ser defendido con firmeza.

El destino de los pueblos hispanos está sellado por la convivencia y el respeto. Por encima de cualquier declaración que busque la fractura, la realidad de la comunidad seguirá demostrando que la unión es indestructible. La historia se escribe con la determinación de quienes miran hacia adelante, honrando el pasado que hizo grande a la nación y rechazando cualquier intento de empañar la dignidad de quienes representan la herencia milenaria de la Corona. ¡Qué viva el Rey y qué viva España!


La interpretación de nuestra realidad a través de esquemas ajenos sólo contribuye a hacernos cada vez más desconocidos, cada vez menos libres, cada vez más solitarios.

Gabriel García Márquez

No hay que pedir perdón por la historia, hay que dar gracias por la lengua y la cultura que nos permite ser quienes somos.

Mario Vargas Llosa

Doctor Crisanto Gregorio León

Profesor Universitario

1 Comment Responder

  1. Coincido plenamente con el extraordinario artículo del doctor Crisanto. La fe, la lengua y la cultura es la mayor grandeza que un pueblo puede trasmitir.

    ¡Enhorabuena!!

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Noelia Castillo

Los médicos confirman la muerte de Noelia al tiempo que surgen serias dudas judiciales que diferencian el suicidio voluntario de la eutanasia

Carta a Noelia: cuando el sistema llega demasiado tarde y la soledad se apodera del alma…
Feijóo y Mañueco

El PP de Mañueco gana con holgura en Castilla y León, el PSOE resiste y sube dos escaños, y Vox, pese a que crece, no alcanza sus expectativas

El Partido Popular afronta estos comicios con el objetivo de revalidar el gobierno de la Junta, mientras que el PSOE…

El Pentágono afirma que Irán «está solo y perdiendo» la guerra y anuncia para hoy el día «más intenso» de bombardeos

La ofensiva estadounidense ha golpeado más de 5.000 objetivos en Irán y los ataques con misiles de Teherán han caído…
Sarah Santaolalla y Vito Quiles

El Director General de la Policía ordena que se pongan escoltas a la activista del PSOE Sarah Santaolalla frente a Vito Quiles

La juez del Juzgado nº23 de Madrid cita esta tarde a su despacho al periodista y a la comunicadora para…