El 20 de marzo de 2026 se inicia la primavera en nuestro país. Esta es una de las épocas más bonitas del año debido a que el tiempo nos permite disfrutar de la naturaleza. Aunque hay localizaciones que se suelen llevar todos los focos, también existen otros lugares que merecen igualmente una escapada.

Los paisajes de esta zona del país se transforman durante estos meses debido al intenso color de las hojas de los miles y miles de melocotoneros en flor que cubren sus praderas.

Esta localización del interior de la provincia ofrece paisajes mayoritariamente agrícolas, sin embargo, durante los meses de la primavera se llenan de vivos colores gracias a los melocotoneros, ciruelos y albaricoqueros plantados en la zona.

El Espacio Natural de Doñana es una de las mayores y más importantes reservas ecológicas de Europa. Las lluvias de este 2026 han impulsado la vida salvaje de las marismas en la que los flamencos, garzas y cientos de aves migratorias han encontrado nuevamente su refugio.

Este bosque es uno de los mayores y mejor conservados de hayas y abetos de toda Europa. Aunque su temporada alta de visitas es durante los meses de otoño, en primavera se puede observar un verde intenso en su arboleda y ríos repletos de agua.

Este enclave tiene como principal protagonista la fuerza del agua. Varias rutas de senderismo secundan la zona en las que cascadas densas, vegetación verde y piedra caliza son las protagonistas.

En primavera, los campos de lavanda todavía no están florecidos, por lo que aún no están llenos de su particular color morado; sin embargo, un manto amarillo espectacular cubre todo el paisaje.

Lo especial de estas tierras son los orígenes volcánicos de las formaciones rocosas donde destaca el florecimiento de los tajinastes rojos, una planta endémica que contrasta con el entorno dejando una fotografía única.

Al sur de la capital albaceteña, está el Parque Natural Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, donde se encuentra el impresionante nacimiento del río Mundo. Ahora, tras las fuertes lluvias del invierno, resurge mostrando su fuerza cargado de aguas frescas y rápidas.

Esta región mezcla el paisaje mediterráneo con el de montaña y, en primavera, está lleno de color con la floración de los cerezos y otros árboles frutales. Este lugar no deja indiferente a ningún visitante.

En plena meseta, con su característica aridez, se encuentra este rincón cargado de vida y naturaleza. En primavera, el sonido constante del agua del deshielo ruge feroz entre las grutas.

Sus ondeantes plataformas de madera sirven de miradores para observar paisajes llenos de aves como garzas y somormujos que acuden para la época de cría. Además, destaca una densa vegetación acuática.

Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1984, La Alhambra y el Generalife poseen uno de los jardines más especiales de los monumentos de nuestro país. En primavera, estos lucen rosales y jazmines en equilibrio con el apogeo del agua.