La tensión internacional se dispara tras el bloqueo del estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del planeta. En medio del aumento del precio del petróleo y del temor a una crisis energética global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reconocido abiertamente que la situación también beneficia económicamente a su país.
“EE UU es el mayor productor de petróleo del mundo, con gran diferencia; por lo tanto, cuando los precios del petróleo suben, ganamos mucho dinero”, afirmó Trump este jueves. Sus palabras llegan en un momento delicado para los consumidores estadounidenses, que ya sienten el impacto de la escalada de precios del combustible.
La Casa Blanca no tenía un plan claro ante un posible bloqueo del estrecho de Ormuz, una interrupción que amenaza con afectar al comercio mundial de energía. Aun así, Trump ha tratado de presentar la crisis como una oportunidad económica para Estados Unidos, destacando su posición dominante en la producción petrolera.
El presidente también vinculó la escalada a su enfrentamiento con Irán y aseguró que su prioridad es impedir que Teherán desarrolle armamento nuclear. “Es de mucho mayor interés e importancia para mí impedir que un imperio maligno —Irán— obtenga armas nucleares y destruya Oriente Medio y, de hecho, el mundo entero”, declaró. “¡Jamás permitiré que eso suceda!”, añadió.
Mientras tanto, el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, ha emitido su primer mensaje desde que asumió el cargo tras la muerte de su padre, Ali Jamenei, en un bombardeo selectivo estadounidense. En su discurso, defendió el cierre del estrecho de Ormuz como herramienta de presión frente a lo que calificó como una guerra lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Jamenei también advirtió de posibles nuevas escaladas en el conflicto. Según dijo, Irán estudia “abrir otros frentes donde el enemigo tiene poca experiencia y será extremadamente vulnerable”. Además, justificó los ataques con drones y misiles contra países vecinos con bases militares estadounidenses y recomendó a esos países “cerrar esas bases lo antes posible”.