El Ministerio de Sanidad ha confirmado que 13 pasajeros españoles y un miembro de la tripulación se encuentran a bordo del crucero MV Hondius, afectado por un posible brote de hantavirus, una infección respiratoria poco frecuente pero potencialmente grave. Las evidencias iniciales apuntan a que el contagio se habría producido durante el propio viaje.
El barco, operado por la naviera Oceanwide Expeditions, partió de Ushuaia (Argentina) con destino a Canarias, tras pasar por Cabo Verde. Actualmente permanece frente a estas costas mientras continúan las investigaciones sanitarias. A bordo viajan 149 personas de 23 nacionalidades distintas.
Sanidad mantiene contacto constante con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y con las autoridades de Países Bajos —país de origen de la naviera— y Reino Unido. El objetivo es coordinar la respuesta sanitaria y garantizar la atención a los afectados, así como facilitar información actualizada y verificada.
Hasta el momento, se han registrado tres fallecimientos relacionados con este episodio, aunque no en todos los casos se ha confirmado la causa exacta. Además, un pasajero permanece ingresado en estado crítico en una UCI de Sudáfrica tras ser evacuado del barco, donde se le ha detectado una variante del virus. También hay dos tripulantes con síntomas respiratorios, uno de ellos grave.
El hantavirus se transmite principalmente por el contacto con excrementos de roedores infectados, aunque en raras ocasiones puede producirse contagio entre personas. Según las primeras hipótesis, algunos pasajeros podrían haber estado expuestos al virus durante actividades en zonas con presencia de roedores, aunque no se descarta que el contagio se haya producido a bordo.
Las autoridades estudian ahora posibles opciones para el desembarco del pasaje en Canarias —en puertos como Las Palmas o Tenerife—, donde se realizarían nuevas evaluaciones médicas y se organizaría la repatriación de los afectados si fuera necesario.
La situación sigue bajo vigilancia internacional, mientras avanzan los análisis epidemiológicos para determinar el origen exacto del brote y evitar nuevos contagios