La estación andorrana de Grandvalira vuelve a situarse en el epicentro del esquí mundial con la celebración de la Audi FIS Ski World Cup Andorra 2026. Desde este miércoles y hasta el 1 de marzo, la pista Àliga, en el sector El Tarter, acoge una prueba de descenso y dos de supergigante que prometen emociones fuertes tras el parón olímpico.
En el centro de todas las miradas está Federica Brignone. La italiana llega a Andorra convertida en una de las grandes figuras del invierno después de su brillante actuación en los Juegos de Milán-Cortina. Hace apenas un año, una grave lesión puso en duda su presencia en la gran cita olímpica. Hoy, sin embargo, compite con la autoridad de quien ha sabido reinventarse y volver más fuerte. Su recuperación y sus recientes éxitos la han consolidado como una de las referencias absolutas del circuito.
Aunque no pelea por el Globo de Cristal de la general, Brignone sí es una de las grandes candidatas en el supergigante, donde cada punto puede resultar decisivo. La batalla está abierta y el margen es estrecho. Cada bajada en la exigente Àliga puede inclinar la balanza en una disciplina donde la velocidad y la precisión conviven al límite.
La cita andorrana reúne a 66 esquiadoras de 15 países, una participación ligeramente superior a la media del circuito. El nivel es altísimo. En el super-G, la lucha por el liderato enfrenta a nombres como Sofia Goggia y Alice Robinson, separadas por apenas unos puntos en la clasificación. También siguen con opciones matemáticas corredoras como Ester Ledecká o Emma Aicher, lo que convierte cada carrera en un pulso de máxima tensión.
En descenso, la ausencia por lesión de Lindsey Vonn altera el escenario competitivo. La estadounidense lideraba la clasificación, pero su baja abre la puerta a una remontada de sus perseguidoras. La emoción está garantizada en una disciplina donde cualquier error se paga caro y donde la valentía es tan importante como la técnica, según apunta Europa Press.
Grandvalira ha trabajado intensamente para que todo esté a la altura del evento. Más de diez kilómetros de redes de seguridad, una preparación minuciosa del trazado y un equipo técnico volcado en ofrecer una superficie compacta y homogénea demuestran el compromiso con la seguridad y la excelencia deportiva.
También habrá espacio para la emoción local con la presencia de la joven andorrana Jordina Caminal, que asume el reto de competir en casa y seguir creciendo en la élite.
Con la nieve como escenario y los Globos de Oro en juego, Andorra se prepara para vivir un fin de semana donde cada centésima contará y donde Brignone lidera una pelea que promete espectáculo hasta la última puerta.