España quiere consolidarse como uno de los grandes destinos del turismo de alta gama a nivel internacional. En ese camino, el sello Spain is Excellence (SIE) ha alcanzado ya los 67 miembros certificados en el país, de los cuales 19 cuentan con la máxima distinción, el exclusivo SIE Laurel. La cifra no solo refleja crecimiento, sino también una apuesta firme por la calidad, la autenticidad y la sostenibilidad real.
El modelo SIE no se limita a valorar instalaciones o ubicación. Evalúa más de 150 criterios medibles que abarcan desde la excelencia en el servicio hasta la formación de los equipos, la gestión estratégica, la coherencia de marca o la protección del patrimonio cultural. El objetivo es garantizar una experiencia integral para un viajero exigente, que no solo busca lujo, sino también significado.
Además, la certificación no se concede de forma permanente. Cada proyecto debe someterse a una revisión anual obligatoria. Si no mantiene los estándares establecidos, puede perder el sello. Este seguimiento constante refuerza la credibilidad del modelo y evita que la excelencia se convierta en un simple reclamo comercial.
En un contexto en el que el viajero de alto poder adquisitivo genera un impacto económico superior al turista convencional, esta estrategia cobra aún más sentido. Este perfil demanda propuestas vinculadas a la cultura, la gastronomía, el bienestar y el patrimonio, y busca experiencias auténticas y personalizadas.
En los últimos meses, seis proyectos han reforzado el listado de máxima categoría. Tres han ascendido tras superar una evaluación más exigente: el Monasterio de San Pelayo, Villa Tenor y Castilla Termal Monasterio de Valbuena. Otros tres se han incorporado directamente al nivel Laurel: el histórico Marbella Club, la icónica Casa Batlló y la firma Made for Spain and Portugal.
Por territorios, Madrid lidera el número de proyectos con la máxima distinción, con siete reconocimientos. Le siguen Andalucía, con cuatro, y Cataluña y Castilla y León, con dos cada una. Esta distribución demuestra que el turismo premium no se concentra en un único punto del país, sino que se extiende por distintas comunidades.
La red total de 67 miembros incluye hoteles cinco estrellas, museos internacionales, instituciones culturales, destinos turísticos, proyectos gastronómicos y empresas especializadas en experiencias a medida. En conjunto, representan nueve comunidades autónomas. Madrid y Andalucía encabezan también el número global de certificaciones.
Más allá de las cifras, el crecimiento del sello SIE refleja una tendencia clara: España no solo quiere atraer más visitantes, sino atraer mejor. Apostar por la excelencia, la sostenibilidad y la autenticidad se ha convertido en una estrategia para posicionar al país como referente global del turismo de lujo.
En un mercado internacional cada vez más competitivo, diferenciarse por la calidad real puede marcar la diferencia. Y Spain is Excellence busca precisamente eso: convertir la experiencia en un estándar medible y en una seña de identidad.