La Orquesta Nacional de España inicia una nueva etapa internacional con una gira que arranca en Alemania y que la llevará también a Austria en los próximos días. Al frente de esta travesía musical está su director titular, David Afkham, acompañado por el violonchelista madrileño Pablo Ferrández como solista invitado. Juntos, proponen un programa que dialoga entre tradición y modernidad, entre el sinfonismo germánico y la identidad sonora española.
El primer concierto tiene lugar en la Philharmonie de Essen y continuará en el Congress Center Rosengarten de Mannheim. El recorrido seguirá por el Konzerthaus de Friburgo, el Auditorium Maximum de la Universidad de Ratisbona y la Isarphilharmonie de Múnich, antes de cerrar la gira el 2 de marzo en la Brucknerhaus de Linz, ya en Austria. Un itinerario exigente que sitúa a la formación española en algunos de los escenarios más emblemáticos del centro de Europa.
La propuesta artística no es casual. El repertorio incluye el Concierto para violonchelo de Robert Schumann, el poema sinfónico Don Juan de Richard Strauss, las Danzas fantásticas de Joaquín Turina y la Suite nº 2 de El sombrero de tres picos de Manuel de Falla. Cuatro obras que, en conjunto, dibujan un arco estilístico que va del romanticismo alemán a la afirmación de un lenguaje propio en la música española del siglo XX.
El Concierto de Schumann, compuesto en 1850, exige una interpretación cargada de sensibilidad y profundidad expresiva. En manos de Pablo Ferrández, la partitura se convierte en un espacio de diálogo íntimo entre solista y orquesta. No es la primera vez que el violonchelista colabora con la ONE; desde su debut con la formación en 2013 ha mantenido una relación artística constante. Además, su complicidad con Afkham se ha forjado en escenarios como el Musikverein de Viena o en anteriores giras internacionales.
Por su parte, Don Juan despliega el virtuosismo orquestal de Strauss, mientras que Turina y Falla aportan el color, el ritmo y la raíz popular española. Las Danzas fantásticas evocan paisajes y atmósferas de fuerte personalidad, y la suite de El sombrero de tres picos introduce una energía vibrante que conecta con la tradición sin renunciar a la sofisticación orquestal.
Más allá del repertorio, esta gira supone una oportunidad estratégica para consolidar la proyección internacional de la Orquesta Nacional de España. Actuar en auditorios de referencia en Alemania y Austria implica medirse con públicos exigentes y con una tradición musical profundamente arraigada.
Bajo la dirección de Afkham, la ONE ha reforzado su identidad sonora y su ambición artística. Esta gira no es solo una sucesión de conciertos; es una declaración de intenciones. Una muestra de madurez, cohesión y compromiso con la excelencia.
En cada ciudad, el público asistirá no solo a la interpretación de grandes partituras, sino al encuentro entre culturas musicales que dialogan desde la historia hacia el presente. Una gira que confirma que la música, cuando se interpreta con pasión y rigor, trasciende fronteras.