La mañana de este viernes ha comenzado con cierta actividad sísmica en la provincia de Málaga. Hasta cuatro terremotos se han detectado en un corto espacio de tiempo, tres de ellos en el municipio de Cañete la Real y otro en Benalmádena. Aunque ninguno ha provocado daños personales ni materiales, los movimientos han despertado la curiosidad y la inquietud de algunos vecinos.
Según los datos difundidos por el Instituto Geográfico Nacional (IGN), el seísmo de mayor magnitud se produjo en Cañete la Real a las 08.22 horas, alcanzando una magnitud de 3. Además, se registró a una profundidad muy superficial, prácticamente a nivel del suelo, lo que puede hacer que este tipo de movimientos se perciban con mayor claridad en las zonas cercanas al epicentro.
Previamente, en esa misma localidad, ya se habían detectado otros dos temblores. El primero tuvo lugar a las 07.53 horas con una magnitud de 1,9 y el segundo a las 07.59 horas con una magnitud de 1,7. Aunque de menor intensidad, la sucesión en tan poco margen de tiempo ha llamado la atención de los habitantes de la zona, que en algunos casos aseguran haber notado una ligera vibración o movimiento.
A estos tres movimientos en el interior de la provincia se suma un cuarto terremoto localizado en Benalmádena. Este se produjo a las 09.19 horas y alcanzó una magnitud de 2,8. A diferencia de los registrados en Cañete la Real, este tuvo lugar a una profundidad considerable, en torno a los 63 kilómetros, lo que generalmente reduce su percepción en superficie.
Málaga se encuentra en una zona de riesgo sísmico moderado, debido a la proximidad entre las placas tectónicas euroasiática y africana. Por ello, no es extraño que a lo largo del año se registren pequeños movimientos de tierra, la mayoría de ellos de baja magnitud y apenas perceptibles para la población.
Los expertos recuerdan que los terremotos de magnitud inferior a 3 suelen considerarse leves y rara vez ocasionan daños. Sin embargo, cada registro sirve para mejorar el conocimiento científico del comportamiento sísmico en la región y reforzar los protocolos de prevención.
Para muchos vecinos, la noticia ha sido simplemente una anécdota más de la mañana. Para otros, ha supuesto un recordatorio de que la tierra bajo nuestros pies no está completamente quieta. En cualquier caso, la situación ha transcurrido sin incidentes y las autoridades no han activado ninguna alerta especial.
La vigilancia continúa, como siempre, a través de los sistemas de seguimiento del IGN, que permiten informar en tiempo real sobre cualquier nuevo movimiento. Mientras tanto, la provincia recupera la normalidad tras unas horas marcadas por estos pequeños pero significativos temblores.