La izquierda alternativa al PSOE ha comenzado a mover ficha de cara al próximo ciclo electoral, con movimientos para recomponer alianzas y un debate aún soterrado sobre los futuros liderazgos.
El bloque que orbita en torno a Sumar prevé escenificar el próximo 21 de febrero la reedición de su alianza política en un acto en Madrid junto a Más Madrid, IU y Comunes, con el objetivo de reforzar una candidatura conjunta abierta a nuevas fuerzas y a la sociedad civil.
En paralelo, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha iniciado una ronda de encuentros para reflexionar sobre el futuro de la izquierda plurinacional, un movimiento que ha generado expectación pero también recelos dentro del espacio progresista, donde varias formaciones consideran inviable una candidatura unitaria con partidos soberanistas.
Los movimientos han reavivado el debate sobre los liderazgos, aunque los partidos intentan enfriar esa discusión para evitar tensiones internas. En este contexto, persiste la incógnita sobre el papel de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, que aún no ha aclarado si aspira a repetir como candidata en unas futuras elecciones generales.
Mientras algunos sectores defienden que Díaz sigue siendo la referencia natural del espacio, otros abogan por abrir procesos de renovación más adelante, incluso mediante primarias. La propia dirigente ha rechazado adelantar ese debate y ha insistido en priorizar la construcción de un proyecto amplio antes de hablar de nombres.
El proceso también incluye una mano tendida a Podemos, aunque las relaciones siguen siendo frías y la reconciliación se antoja compleja, lo que deja en el aire la configuración final del espacio alternativo en la próxima cita con las urnas.