Los ex fiscales Anticorrupción Ignacio Stampa y Miguel Serrano se están cubriendo de gloria. Fueron los impulsores del caso Tándem o caso Villarejo.
Aunque en este caso concreto, el del empresario Javier López Madrid y sus líos de faldas con la dermatóloga Elisa Pinto, la fiscalía no acusaba, no veía delito, se trata de una más de las tropecientas piezas que generó la fiscalía en el marco del caso Tándem y que empiezan a caerse.
La Audiencia Nacional acaba de propinar otro bofetón jurídico a la investigación que hicieron Stampa y Serrano al decretar la sexta sentencia absolutoria contra el comisario José Manuel Villarejo, que ya tiene 72 años y al que, sin embargo, le quedan por delante una treintena de juicios.
Más allá de 2030 y quedarían vistas.
En este caso, la doctora Pinto le denunció por cobrar dinero al empresario Javier López Madrid para coaccionarla a ella. No hay delito, otras absolución, la sexta.
Lejos quedan ya aquellos días de investigaciones frenéticas en que, al menos Stampa, se veía como un fiscal estrella total; y el otro, el canario, Serrano, más somormujo, también.
Pues ese caso estrella, el de Villarejo, tantos años de investigación, de registros, de interrogatorios… se está cayendo.
Serrano dejó Madrid y volvió a Canarias; Stampa está de fiscal en un juzgado del norte de Madrid. No le renovaron para seguir en Anticorrupción.
Los cienes de delitos que le atribuían Serrano y Stampa se han quedado hasta el momento en uno: revelación de secretos. 16 años.
Pero el cohecho, el más delicado de los que le imputaban, que Villarejo cobraba encargos privados como policía, también se ha diluido. Quizás en este caso, con 30 juicios por delante, imposibles de hacer, sería bueno negociar.
El triple de la condena más alta, por revelación de secretos, seis años. Lleva cumplidos casi cuatro, restarían dos. O esto, o 30 futuros juicios…
‘El caso de mi vida’, se autoglorificaba entonces Stampa. Años después han llegado las rebajas. Los tribunales están absolviendo al comisario de casi todo.
El caso Villarejo empezó mal. Con una denuncia propiciada por el CNI, que habló con la fiscalía Anticorrupción al más alto nivel para meter en la cárcel a Villarejo y de esta forma hacerle un registro en su casa y decomisar los cientos de grabaciones que tenía. Un fiasco, las grabaciones fueron divulgadas.
La doctora Pinto pedía para los investigados, Villarejo, un socio suyo y ex amante López Madrid, penas de entre 6 y 4 años de prisión.
Este caso es un procedimiento judicial distinto al que está pendiente en un juzgado penal de Madrid, donde Villarejo y López Madrid se sentarán en el banquillo acusados de acoso, amenazas y lesiones a la dermatóloga.