El Tribunal Supremo ha rechazado la solicitud presentada por José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García para declarar por videoconferencia desde la prisión de Soto del Real el próximo 12 de febrero. Ambos pretendían evitar el traslado hasta la sede judicial y comparecer de forma telemática en la audiencia preliminar del conocido como caso mascarillas.
Con esta decisión, tanto el exministro de Transportes como su antiguo colaborador deberán ser trasladados desde el centro penitenciario hasta el Tribunal Supremo para asistir presencialmente a la vista. El alto tribunal descarta así cualquier excepción en este trámite previo al juicio.
Ábalos y Koldo habían alegado “razones de salud” y la “dureza de los traslados” en los furgones policiales para justificar su petición. Sin embargo, la Sala ha revisado los informes médicos aportados por ambos antes de desestimar la solicitud, concluyendo que no existen motivos suficientes para autorizar la comparecencia a distancia.
En su resolución, el Supremo se apoya en el artículo 258 bis de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que establece que “será necesaria la presencia física del acusado en la sede del órgano judicial de enjuiciamiento en los juicios por delito grave”. Este criterio refuerza la obligación de acudir de manera presencial en causas de especial relevancia penal.
El Tribunal Supremo celebrará en los próximos meses el juicio por la presunta trama de corrupción relacionada con la compra de mascarillas durante la pandemia. Una causa que afecta directamente al Ministerio de Transportes, dirigido entonces por José Luis Ábalos, y que ha tenido un fuerte impacto político y judicial.