El fichaje invernal del Atlético no tardó ni un partido en dejar huella. Ademola Lookman debutó como titular y convirtió La Cartuja en su escenario particular: velocidad, desborde y colmillo. El Betis apenas pudo seguirle el ritmo.
El equipo de Diego Pablo Simeone salió mandón desde el pitido inicial. Marcos Llorente avisó pronto y, a balón parado, llegó el primer golpe. Dávid Hancko cabeceó en el primer palo un córner de Koke para abrir la lata antes del cuarto de hora.
El Betis intentó responder con chispazos de Abde y ‘Chimy’ Ávila, pero el Atlético fue pura eficacia. Ruggeri se proyectó por la izquierda, combinó con Baena y Lookman y sirvió el segundo a Giuliano Simeone, que empujó a placer.
Ahí empezó el vendaval.
Lookman, eléctrico, se convirtió en una pesadilla constante. Primero avisó y después castigó. En una contra magistral iniciada por Griezmann, el nigeriano recibió al borde del área, recortó a Ruibal y fusiló al portero para firmar el 0-3 antes del descanso. Medio partido sentenciado.
Tras la reanudación, el Betis trató de agitar el encuentro, pero cada pérdida era una condena. Con espacios, el Atlético es letal. Lookman volvió a correr al contragolpe y asistió a Griezmann, que colocó el cuarto con un zurdazo preciso.
El conjunto de Pellegrini ya estaba roto. Simeone movió el banquillo y todavía hubo tiempo para la manita. Thiago Almada cazó un rechace tras disparo de Griezmann y cerró la goleada en el 83’.
El Atlético repite semifinales y lo hace con una sensación clara: ha encontrado dinamita nueva. Lookman no solo debutó. Irrumpió.