Es muy interesante como las serpientes lo hacen. Desde la cabeza hasta la cola, como un calcetín, frotándose en rocas, piedras, superficies rugosas, hasta librarse de la piel vieja y así renovar su aspecto.
Ese proceso se llama ecdisis, lo hacen porque la piel vieja pierde la elasticidad, ocurre cuando los ojos pierden el brillo y se vuelven opacos.
Es curioso, ocurre como en muchos procesos humanos que crean modificaciones de todo tipo, cambiando los conceptos en muchos casos, buenos y productivos, por unos nuevos que producen desasosiego, mortandad inseguridad, etc.
Lo más sangrante es que en los seres humanos no se ve el cambio de camisa, hasta que de «esa camisa» no queda nada. Mientras que las serpientes dejan su rastro al arrastrar sus largos cuerpos, desprendiendo sus pieles viejas a lo largo de sus trayectos.
Esos ojos que no engañan, en los animales igual que en las personas, cuando pierden el brillo y la transparencia en sus ojos, es el comienzo de su decrepitud y despedida. Lo hemos observado en nuestros queridos y fieles compañeros de vida, nuestras pequeñas o grandes mascotas.
Los líderes dictatoriales políticos o no, aquellos que implantan y exigen una «moral» y creencias, a sus seguidores que ellos no cumplen y dirigen con las vísceras, son los auténticos culpables de la depravación que hoy vivimos.
No existe una oposición valiente con palabras sabias, dando seguridad, sin miedos, al no tener nada que ocultar, pero parece ser que todos, se ven obligados a esconder sus lados más oscuros, es preferible no escarbar en algunos, pues os podréis asombrar, por los unos por los otros y por los de en medio.
Por culpa de la cobardía de unos y la supremacía de los otros, nos vemos metidos en unos giros políticos aberrantes que no queremos, mientras estos los cambian, lo hacen sin disimulo ni piedad, mientras nos roban las libertades.
Lo hacen igual que esos reptiles que se deslizan por la tierra, tan sibilinos con toda la colección de lo que significa. Quien miente una vez, lo hará siempre que esa mentira le beneficie sin freno alguno, pero una vez descubierta la ponzoña del engaño al salirles al exterior.
Pero su propia fisonomía los delatará sin piedad. Por desgracia los aspectos son muy descriptivos, aunque las ropas de marca, disfrazan esa decrepitud tan progresiva.
Quien obra a mala conciencia, por más que lo intente disfrazar, le delatarán sus ojos y no podrá evitarlo. Quienes le sigan como mano de obra dañina, serán tan culpables como ellos. Sus nombres quedarán escritos en el libro de los proscritos o en la arena de esas húmedas tierras pantanosas, donde habitan las serpientes.
Nunca os dejéis comprar, por mucho que os ofrezcan. Si lo hacéis, jamás volveréis a ser libres, siempre os manejarána su antojo.La honestidad es el tesoro más codiciado por quienes no la han tenido nunca, todo por no saber ni cómo ni cuando practicarla.
Buscar un individuo sin mancha, él abrirá las puertas a la confianza, con esa codiciada virtud y una identidad para sujetar las riendas del potro más salvaje. Un ser así, merecerá cualquier puesto de confianza y más para gobernar un estado que se esté desdibujando, día a día.
¿Que tal como presidente de un gobierno? Primero saber de dónde viene, donde va, si sus titulaciones son ciertas incluso su moralidad y la de su entorno.Siempre
Siempre pasa lo que pasa… Y siempre nos atrapa el listo malintencionado. Todo por no saber ver, después todos iremos en fila con ruedas de molino colgadas del cuello, entonces protestaremos, siempre caemos, por unos pardillos que con su falso «buenismo» creen que lograrán la conquista de los unos y de los otros. Jamás los unos, se fiaràn de los otros, solo son quimeras de soñadores.
Se descubren estas situaciones, por los años vividos y siempre queda el decir como nos engañaron… ¿Entonces y ahora que? ¡Está visto que no aprendemos!
¿Mientras unos se ponen las botas, los otros miran sin reaccionar, por no» molestar»? ¡Serán inútiles! ¡Espabilar de una vez, poner los pies en la tierra! Oponerse, no es imponerse es luchar por lo que quieres de verdad, sin parches inútiles. ¡Hablar alto y claro, sin miedo, de una vez por todas! Las serpientes, solo son eso… Serpientes.