José Luis Rodríguez Zapatero continúa sin solicitar una nueva comparecencia ante el juez de la Audiencia Nacional para explicar el origen de las joyas valoradas en 1,3 millones de euros que fueron halladas durante el registro de su despacho, pese a que el pasado 17 de junio aseguró que lo haría en el plazo de una semana o diez días. Casi veinte días después de aquella declaración, la petición aún no ha llegado al juzgado, mientras la investigación sigue avanzando.
La causa mantiene abierta una pieza separada en la que se investigan posibles delitos contra la Hacienda Pública y de contrabando relacionados con estas joyas, cuyo origen, según el instructor, todavía no ha podido ser acreditado. El valor de las piezas fue fijado en más de 1,3 millones de euros tras una tasación oficial, una cifra muy superior a la estimación inicial ofrecida por el entorno del expresidente.
Durante su declaración como investigado, Zapatero optó por no responder a las preguntas sobre las alhajas y alegó que necesitaba más tiempo para recopilar la documentación necesaria antes de ofrecer explicaciones. Desde entonces no ha dado ese paso, mientras el procedimiento judicial continúa sumando diligencias. De forma paralela, la Agencia Tributaria ha decidido personarse en la investigación y ha iniciado actuaciones fiscales relacionadas con el caso, al tiempo que el juez mantiene abiertas otras líneas de investigación vinculadas al procedimiento principal.