Si la tendencia actual se mantiene, el mundo no alcanzará la paridad en altos cargos hasta dentro de más de dos décadas, según el estudio Women in Business 2025, elaborado por Grant Thornton. La investigación, basada en una encuesta a más de 14.000 líderes empresariales de 30 países, muestra que solo el 34% de los puestos directivos están ocupados por mujeres a nivel global, un tímido aumento de medio punto porcentual respecto al año anterior.
Sin embargo, en España el ritmo de avance es algo más optimista: el 38,4% de las posiciones de liderazgo ya están en manos femeninas. Comunidades como Madrid y Cataluña superan el 42%, mientras otras como Andalucía o el País Vasco experimentan retrocesos.
Pese a los avances, el estudio señala que persiste un freno importante en los cargos más altos. Las cifras de mujeres CEO en España han caído en un solo año del 26,7% al 19,3%. La directora de Laboral de Grant Thornton, Cristina Orejas, alertó de la necesidad de reforzar políticas internas que impulsen el liderazgo femenino más allá de los departamentos tradicionalmente feminizados, como Recursos Humanos, donde ellas ya ocupan un 47,5% de los cargos.
La paridad no es solo una cuestión de justicia: también es rentable. El 28,3% de las empresas encuestadas afirma que la diversidad ha mejorado su capacidad de innovación, un 22% destaca avances en inclusión y cultura empresarial, y un 15,2% asegura que la igualdad ha impactado positivamente en sus resultados financieros.
Con estos datos sobre la mesa, el mensaje es claro: acelerar la igualdad de género no es solo un deber ético, sino una ventaja competitiva que muchas empresas ya están aprovechando.