El incendio desatado este viernes en La Bisbal del Ampurdán en Girona sigue fuera de control y ha forzado el confinamiento de más de 12.000 vecinos en la comarca de El Bajo Ampurdán. Además, las llamas han obligado a evacuar una urbanización y una casa de colonias en Romanyà de la Selva, afectando a 70 menores.
El origen del incendio apunta a un error humano: el uso de una radial durante la instalación de señalización en una carretera. En este sentido, los Mossos d’Esquadra han detenido a un hombre como presunto responsable del fuego, cuya enorme columna de humo ha llegado a alcanzar los cinco kilómetros de altura, según datos del Meteocat.
La labor de los 53 equipos de bomberos se ve dificultada por la fuerza de la tramontana, que favorece la aparición de focos secundarios. Los servicios de emergencia trabajan intensamente en los flancos de la columna de fuego, anticipando un cambio de viento previsto para este viernes que podría desplazar la dirección de las llamas hacia las zonas costeras, lo que obliga a un despliegue táctico constante.
De manera simultánea, un segundo incendio ha estallado en Vilavenut, avanzando sobre campos agrícolas. En esta zona, la estrategia de extinción incluye tanto medios aéreos y terrestres como la valiosa colaboración de agricultores locales, quienes han movilizado sus tractores para labrar el terreno y crear cortafuegos que impidan la propagación del incendio hacia otras áreas habitadas.
Ante la gravedad del escenario, se han efectuado cortes en importantes vías de comunicación, como la C-660 y la GI-513, mientras Protección Civil mantiene activo el plan Infocat en fase de alerta. La prioridad absoluta de las autoridades es asegurar el confinamiento de la población afectada y evitar que las llamas alcancen nuevos núcleos urbanos mientras las condiciones meteorológicas sigan siendo adversas.