Donald Trump y Xi Jinping se reunieron este jueves en la Casa Blanca. Fue el primer encuentro de un mandatario chino allí en más de una década.
Trump calificó la cita de «estupenda» ante la prensa, con Xi presente. El presidente estadounidense elogió además el interés de su homólogo por la piedra granítica, a la que calificó como una de sus aficiones.
Ambos líderes trataron también la competencia tecnológica entre las dos potencias. Trump defendió un desarrollo sin restricciones de la inteligencia artificial. Buscaba así mantener la ventaja de Estados Unidos frente a China.
Xi planteó una visión distinta sobre esta tecnología. Sostuvo que ambos países deben gestionar la IA «para el bien común». Insistió en que su desarrollo permanezca siempre «bajo control humano».
Los dos dirigentes coincidieron en defender el diálogo bilateral. Trump destacó los «avances extraordinarios» logrados junto a Xi en los asuntos comunes. El mandatario chino advirtió de que ambas naciones «saldrán perdiendo» si optan por enfrentarse.
La jornada comenzó con una recepción en el jardín sur de la Casa Blanca. Trump, Xi y sus respectivas parejas posaron para una fotografía oficial. Después se celebró una ceremonia con desfile militar y sobrevuelo aéreo.
Trump no mencionó públicamente la disputa por Taiwán durante su intervención. Xi sí abordó el asunto, reiterando la postura oficial de Pekín al respecto.
Según la agencia estatal china Xinhua, Xi pidió a la Administración Trump actuar con prudencia en ese conflicto. El líder chino defendió la «unidad nacional» y la «integridad territorial» de su país.
Xi expresó además su deseo de que Washington rechace cualquier intento de «independencia» taiwanesa. Consideró que esa postura sentaría las bases para reforzar la cooperación estratégica bilateral